
Gracias por acercarte a este espacio.
Tu presencia aquí sostiene el propósito de este calendario:
mantener viva la conexión entre el tiempo, la naturaleza y el Ser.
A través de esta página accederás a un recorrido mes a mes por el calendario védico 2026, con explicaciones detalladas de cada festividad, fase lunar, tránsito solar y mucho más.
Encontrarás información sobre el sentido espiritual de los días sagrados, su origen en las escrituras, los significados simbólicos y culturales, así como prácticas y contemplaciones para cada ocasión: mantras, reflexiones, ofrendas y gestos devocionales que pueden integrarse a la vida cotidiana con simpleza y profundidad.
El propósito no es sólo conocer las fechas, sino vivir el tiempo con consciencia, reconocer la sacralidad en el fluir de los días y la enseñanza del Ātman, la presencia que habita en todo.
Que este conocimiento te inspire a mirar el calendario no como una secuencia de números, sino como una invitación a sincronizarte con los ritmos del cosmos, donde el tiempo no pasa, sino que revela.
Gracias por tu presencia y compañía, que disfrutes mucho el año.
Editorial Svādhyāya Muktiḥ – Advaita Vedānta Argentina
Calendario Kāla 2026 – ISBN 978-82960-5-0

El arte del cálculo védico
El calendario tradicional védico se representa por medio de una rueda (pañcāṅga cakra), una representación circular del ciclo del tiempo según la cosmología hindú, donde se entrelazan los días, los planetas, los rāśis (signos zodiacales), los nakṣatras (mansiones lunares) y las deidades que los gobiernan.
El diagrama está dispuesto en forma de mandala concéntrico, simbolizando la naturaleza cíclica del tiempo (kāla). Desde el centro hacia afuera se representan las unidades del calendario y su correspondencia con las fuerzas cósmicas.
En el Centro
Contiene la palabra “Kāla Cakra” – कालचक्र -, literalmente “la rueda del tiempo”.
En torno a ella se mencionan conceptos como vṛtti, bhāva y tattva, indicando los principios que rigen el movimiento y la transformación del tiempo.
Segundo anillo:
Muestra los doce rāśis o signos del zodiaco védico (Meṣa, Vṛṣabha, Mithuna, Karka, Siṁha, Kanyā, Tulā, Vṛścika, Dhanus, Makara, Kumbha y Mīna).
Estos corresponden a los sectores del cielo por donde transita el Sol en el curso del año.
Tercer anillo:
Indica los siete grahas o planetas visibles: Sūrya, Candra, Maṅgala, Budha, Guru, Śukra, Śani, que gobiernan los días de la semana y también influyen en los tithis y nakṣatras.
Cuarto anillo
Presenta los 27 nakṣatras, o mansiones lunares, que son las divisiones del cielo utilizadas para medir el movimiento de la Luna. Cada nakṣatra tiene su deidad tutelar y gobierna un aspecto de la naturaleza o de la mente.
Anillo exterior
Contiene los nombres de las 72 divisiones (o pañcāśad dvātriṁśat), vinculadas a las combinaciones de karaṇas, yogas y tithis, que determinan los diferentes tipos de días auspiciosos o inauspiciosos.
En este borde aparecen nombres de nakṣatras, ṛṣis, devatās y conceptos astrológicos y védicos, como siddhi, śubha, vāṇī, vidyā, āyur y dhanam.
El diagrama no es solo un calendario astronómico: es un mapa del cosmos y de la mente.
En la tradición védica, el tiempo no es lineal, sino una espiral de ciclos interconectados: días, lunas, meses, estaciones, eras (yugas). Cada ciclo refleja la respiración del universo y la manifestación de Brahman a través del movimiento.
El kāla cakra también se usa para calcular muhūrtas (momentos auspiciosos), alineando las acciones humanas con los ritmos cósmicos. En astrología védica (jyotiṣa), estas ruedas son instrumentos de contemplación y precisión matemática.
Fundamento del Pañcāṅga
La base del cálculo védico del tiempo es el pañcāṅga (pañca = cinco, aṅga = partes).
Cada día védico se define por cinco factores astronómico-espirituales que derivan de la observación de los cuerpos celestes.
Estos son los elementos que ves reflejados en el kāla-cakra.
Los cinco aṅgas son:
- Tithi — fase lunar o “día” lunar (distancia angular entre Sol y Luna).
- Vāra — día de la semana (dominado por un graha).
- Nakṣatra — la mansión lunar o constelación donde se encuentra la Luna.
- Yoga — combinación angular del Sol y la Luna.
- Karaṇa — la mitad de un tithi, usado para definir momentos más precisos.
Cada festividad se calcula observando qué combinación de estos cinco factores ocurre en un momento determinado — por ejemplo, un ekādaśī se da cuando el Sol y la Luna están separados 120°, es decir, el 11º tithi de la quincena.


Cómo se calcula un Tithi y por qué varía por huso horario
El tithi (día lunar) no coincide con el día solar (de 00:00 a 24:00), sino que se mide por la posición angular entre el Sol y la Luna.
Cada tithi dura entre 19 y 26 horas aproximadamente, y su inicio y fin varían según la longitud geográfica.
Por eso, un ekādaśī puede comenzar a las 21:30 del martes en India, pero recién a las 09:00 del miércoles en Argentina.
De allí la necesidad de ajustar el calendario según el huso horario local .
Para los cálculos se usan efemérides astronómicas que indican la longitud eclíptica del Sol y la Luna en tiempo universal (UTC).
Luego, se convierte esa información al horario local para determinar cuándo empieza y termina cada tithi.
Aplicación a festividades y ekādaśīs
Cada pakṣa (quincena lunar) tiene una ekādaśī — una en la fase creciente (śukla pakṣa) y otra en la fase menguante (kṛṣṇa pakṣa).
Se observa el tithi que prevalece al amanecer local, ya que el amanecer marca el inicio del vāra (día solar).
Por ejemplo, si ekādaśī tithi está vigente al amanecer del jueves en Argentina, ese día se observa ekādaśī vrata, incluso si comenzó la noche anterior.
Pūrṇimā y Amāvāsyā
- Pūrṇimā es cuando la separación Sol-Luna es de 180° (Luna llena).
- Amāvāsyā es cuando esa separación es de 0° (Luna nueva).
- Se celebra el día solar donde el respectivo tithi prevalece al amanecer.
Mahāśivarātri, Navarātra, Rāma Navamī, Kṛṣṇa Janmāṣṭamī…
- Todas se determinan combinando el tithi, el nakṣatra y a veces la hora exacta (muhūrta).
Por ejemplo:- Mahāśivarātri cae en el caturdaśī tithi (14º) de la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Māgha.
- Navarātra inicia el día siguiente a amāvāsyā de Caitra o Āśvina y dura nueve tithis.
- Janmāṣṭamī es el aṣṭamī tithi (8º) de la quincena oscura de Bhādrapada, con la Luna en Rohiṇī nakṣatra.
El kāla-cakra ayuda a visualizar cómo estas combinaciones planetarias y lunares se entrelazan para producir los momentos sagrados del año.


Kāla 2026
El calendario Kāla 2026 posee los cálculos correspondientes y necesarios para el huso horario de Argentina y todos los paises que lo comparten.
Cálculo de las efemérides geocéntricas de Sol y Luna (en UTC).
conversion del tiempo a la longitud de Argentina
calculo del inicio y fin de cada tithi localmente.
Se determina qué tithi está vigente al amanecer local, y ese define la fecha de observancia.
Para festividades con hora específica (como śivarātri o dīpāvalī), se calculan también los muhūrtas auspiciosos, ajustando las horas solares de nuestro huso horario
Kāla 2026 – Nuestra labor y ofrenda
En la tradición védica, todas las fechas sagradas y festivales se determinan según el pañcāṅga correspondiente a la región donde uno habita. Esto se debe a que cada celebración está vinculada a configuraciones específicas del Sol, la Luna y los planetas, cuya proyección y efecto se manifiestan en momentos distintos sobre cada zona del planeta.
El tiempo sagrado es astronómico y local. Lo que se celebra y el instante en que se celebra está directamente determinado por la posición real de los astros en el cielo que cubre esa parte del planeta tierra. Cuando un tithi (día lunar), un nakṣatra (mansión lunar) o un yoga (combinación solar-lunar) ocurre en la India, su influencia pertenece a ese espacio geográfico solamente, a esa latitud y longitud donde la conjunción se produce.
Por eso, los calendarios sagrados tradicionales de India son exactos y sagrados para la India, pero no pueden trasladarse de manera literal a otros lugares del mundo. En cada región, las mismas configuraciones celestes se manifiestan en horas diferentes, y el momento propicio —el muhūrta— se vive en otro momento, otro tiempo.
Es por eso que es necesario ajustar las festividades al pañcāṅga local bajo los cálculos tradicionales es la manera de realizar nuestras prácticas y celebraciones en el momento correcto y auspicioso. La misma festividad o fecha sagrada ocurrió, ocurrirá o está ocurriendo en otra parte del mundo a medida que la tierra va realizando su movimiento natural, el momento cósmico es el mismo, pero el huso horario e incluso a veces el día cambia según donde uno se encuentre en el planeta tierra. Celebrar en armonía con el orden universal (ṛta).

Festividades 2026
Pauṣa-māgha – ENERO 2026
Pauṣa Pūrṇimā es la luna llena del mes de Pauṣa-māsa, diciembre–enero del calendario gregoriano. En el pañcāṅga este momento marca la culminación de un ciclo lunar profundamente asociado a la purificación y a la transición interior que prepara el comienzo del siguiente periodo del año, una jornada consagrada a la purificación, a los baños rituales (snāna), y a la veneración de Satyanārāyaṇa, forma de Viṣṇu que simboliza la verdad y la plenitud. Este día cierra el ciclo lunar de diciembre-enero y abre el camino hacia el mes de Māgha, marcado por las prácticas de austeridad y limpieza interior conocidas como Magha Snāna.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 2 de enero de 2026, 10:23
Finalización: 3 de enero de 2026, 07:04
Según el principio del Udaya Tithi —el tithi vigente al amanecer define la observancia—, la Pauṣa Pūrṇimā corresponde al sábado 3 de enero de 2026, ya que el tithi de luna llena está activo durante el amanecer.
La Luna alcanza su plenitud en la madrugada del mismo día.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Después de las 07:04, preferiblemente después del amanecer y antes del mediodía.
El parāṇa devuelve al sādhaka a la vida cotidiana con serenidad, gratitud y equilibrio.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Pauṣa Māsa, que corresponde a diciembre-enero; la Luna llena de este mes ocurre en Pūṣya Nakṣatra.
El siguiente mes lunar, Māgha Māsa, comenzará tras la Amāvāsyā de mediados de enero de 2026.
Nakṣatra:
Ārdrā Nakṣatra hasta las 20:30, regido por Rudra, aspecto purificador y transformador de Śiva.
Luego la Luna ingresa en Punarvasu Nakṣatra, regido por Aditi, símbolo de renovación, claridad y retorno a la luz.
Este tránsito —de Ārdrā a Punarvasu— representa un pasaje simbólico desde la purificación intensa hacia la serenidad regenerativa.
Vāra: Śanivāra — sábado, regido por Śani, día de introspección, disciplina suave y trabajo interior.
Yoga:
Dhruva Yoga, desde 09:45, confiere firmeza, determinación y claridad en las acciones espirituales del día.
Karaṇa:
Bava Karaṇa hasta las 16:15
Bālava Karaṇa desde las 16:15 en adelante
Ambos karaṇas son auspiciosos para rituales, recitación de mantras y obras de mérito.
Amanecer: 05:43
Atardecer: 19:58
Muhūrtas (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: 04:10–04:58
Momento para meditación, recitación, contemplación interior y preparación del altar.
Abhijit Muhūrta: 12:01–12:49
Centro del día solar; ideal para decisiones claras, actos de dharma y ofrendas devocionales.
Godhūlī Muhūrta: 19:35–19:55
Instante suave del ocaso para cerrar el día con plegaria y agradecimiento.
Cómo observar Pauṣa Pūrṇimā
(Guía tradicional)
04:00–05:00 — Brahma Muhūrta
Realizar snāna (baño ritual).
Recitar mantras o practicar meditación silenciosa.
Preparar un espacio limpio para la práctica devocional.
05:45–07:00 — Pūjā
Realizar adoración sencilla a Śrī Viṣṇu, lectura de versos devocionales y contemplación.
Agradecer la claridad lunar y la energía elevadora del mes de Pauṣa.
07:04 — Finaliza Pūrṇimā Tithi
07:15–12:00 — Parāṇa
Romper el ayuno con alimentos simples: frutas, granos, preparaciones suaves.
Ofrecer primero el alimento y luego compartir una parte con otros.
Mantener la actitud interior de gratitud y moderación.
Tarde y noche: contemplación, ofrendas, agradecimiento y descanso.
Observar Pauṣa Pūrṇimā en sintonía con el amanecer y el ritmo lunar permite que la práctica se integre con el orden cósmico y que el sādhaka viva la pureza, la verdad y la plenitud que este día representa.
La palabra Pauṣa proviene del nakṣatra Puṣya, una de las constelaciones más benéficas del zodíaco védico, cuyo regente es Bṛhaspati (Júpiter), el guru de los devas. Por eso, Pauṣa Pūrṇimā es considerada una luna de sabiduría, de abundancia y de expansión de la luz del conocimiento. Los textos purāṇicos, como el Bhaviṣya Purāṇa y el Nārada Purāṇa, prescriben este día como el inicio del Māgha-snānā vrata: una observancia espiritual en la que, durante todo el mes siguiente, se realizan abluciones al amanecer en ríos o fuentes naturales, recitando mantras de purificación y oración. Se cree que el contacto con el agua en este momento del año purifica tanto el cuerpo como la mente, y despierta en el sādhaka la receptividad al conocimiento divino.
Astronómicamente, la luna llena de Pauṣa se encuentra en el eje del Sol en Makara (Capricornio), símbolo de disciplina, estructura y transformación interior. Es un punto de equilibrio entre la energía expansiva del verano y el llamado al orden interior. En las regiones del norte de la India, grandes multitudes se reúnen en los ríos Ganges, Yamunā o Godāvarī para celebrar la Gangā Sāgara Mela —uno de los peregrinajes más antiguos del mundo— en la confluencia de la luna llena y la entrada solar en Makara (Makara Saṅkrānti).
Desde una lectura espiritual, Pauṣa Pūrṇimā nos recuerda que la plenitud (pūrṇatā) no consiste en acumular experiencias, sino en reconocer que el Ser ya está completo. En esta fecha, se recomienda contemplar la luna como símbolo de la mente en su estado más puro y ecuánime, reflejando sin distorsión la luz del Ātman.
Contemplación y práctica sugerida
En la noche de Pauṣa Pūrṇimā, si el cielo lo permite, busca un momento de quietud para observar la luna desde un lugar natural o silencioso. Cierra los ojos y siente su luz como una corriente suave que aquieta los pensamiento.
Repite internamente:
“pūrṇo’ham asmi” — “Soy plenitud misma.”
Puedes realizar abluciones simples al amanecer siguiente, o un baño consciente dedicando el acto al despertar interior.
También es un día propicio para la caridad (dāna), el estudio de los textos sagrados y la recitación de mantras de sabiduría, especialmente los himnos al Guru (Guru Gītā o Bṛhaspati stotra).
En el hemisferio sur, cuando la luz solar domina y la vida exterior florece, Pauṣa Pūrṇimā nos recuerda el equilibrio: así como la naturaleza brilla afuera, que la mente brille adentro, clara, calma y completa.
Śākambarī Pūrṇimā es la luna llena dedicada a la Diosa Śākambarī Devī, una manifestación maternal y nutritiva de la energía divina (Śakti).
Se celebra en la misma luna llena que marca el final del mes de Pauṣa-māsa, y por eso se la conoce también como la Pauṣa Pūrṇimā śākambarī-vrata —es decir, la luna de Pauṣa consagrada a la Diosa que sostiene la vida.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 2 de enero de 2026, 10:23
Finalización: 3 de enero de 2026, 07:04
Según el principio tradicional del Udaya Tithi —el tithi vigente al amanecer define la observancia, Śākambarī Pūrṇimā corresponde al sábado 3 de enero de 2026, ya que Pūrṇimā continúa activa durante el amanecer.
La plenitud lunar ocurre en la madrugada del mismo día.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Después de las 07:04, preferentemente después del amanecer y antes del mediodía.
El parāṇa marca el cierre consciente del vrata, devolviendo al sādhaka a la acción cotidiana con serenidad y gratitud.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa: Pauṣa Māsa, mes lunar en el que la Luna llena ocurre en Pūṣya Nakṣatra.
Tras la Amāvāsyā de mediados de enero comenzará Māgha Māsa.
Nakṣatra:
Ārdrā Nakṣatra hasta las 20:30, regida por Rudra, principio de purificación, transformación y renovación profunda.
Luego Punarvasu Nakṣatra, regida por Aditi, símbolo de expansión, nutrición, restauración y renacimiento.
Este tránsito —de Ārdrā a Punarvasu— refleja con claridad el espíritu de Śākambarī Devī, la Madre que nutre y restaura después de la purificación.
Vāra: Śanivāra — sábado, día regido por Śani, asociado a la introspección, la moderación, la disciplina suave y la ofrenda agradecida a la Madre Tierra.
Yoga:
Dhruva Yoga, desde 09:45.
Dhruva expresa estabilidad, firmeza interior y claridad: cualidades ideales para una celebración devocional centrada en la gratitud.
Karaṇa:
Bava Karaṇa hasta las 16:15
Bālava Karaṇa a partir de las 16:15
Ambos karaṇas son auspiciosos para rituales, recitación de mantras, dāna y actos de mérito.
Amanecer: 05:43
Atardecer: 19:58
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: 04:10–04:58
Momento de pureza interior, meditación, snāna y preparación del altar.
Abhijit Muhūrta: 12:01–12:49
Auspicioso para actos de dharma, ofrendas, recitación de mantras y plegarias a la Madre Śākambarī.
Godhūlī Muhūrta: 19:35–19:55
Instante suave del ocaso para cerrar el día con agradecimiento y reverencia.
Cómo observar Śākambarī Pūrṇimā
(Guía tradicional)
04:00–05:00 — Brahma Muhūrta
Realizar snāna (baño ritual).
Decorar el altar con hojas, flores, frutas, verduras y granos, símbolos del aspecto nutricio de Śākambarī Devī.
Encender una lámpara y preparar la ofrenda.
05:45–07:00 — Pūjā
Realizar pūjā dedicada a Śākambarī Devī.
Recitar sus mantras, stotra o kathā.
Contemplar su forma como Madre Nutricia, manifestación de la abundancia natural.
07:04 — Finaliza Pūrṇimā Tithi
07:15–12:00 — Parāṇa
Romper el ayuno después del amanecer.
Consumir alimentos simples, naturales y vegetales: frutas, granos, verduras y preparaciones sattvicas.
Ofrecer primero el alimento a la Devī, y luego compartirlo con otros como gesto de gratitud.
Tarde y noche – ofrenda de luz, agradecimiento por la abundancia y meditación en el principio de nutrición universal.
Śākambarī Pūrṇimā invita a reconocer que la Madre Divina se manifiesta en cada hoja, en cada grano y en cada alimento que sostiene la vida. Honrarla en esta Luna llena es reconocer que el sustento del mundo es una forma visible de Su compasión.
Significado y origen
El nombre Śākambarī proviene de las raíces sánscritas śāka (शाक) -“verdura, vegetal, planta comestible”- y ambā (अम्बा) “madre”, con el sufijo femenino -rī, que expresa cualidad o plenitud.
Así, Śākambarī significa literalmente “la Madre revestida de vegetales” o “Aquella que nutre a través de las plantas”.
Según el Devī Bhāgavata Purāṇa y el Śākambarī Kathā, en una era remota (Tretā-yuga), el mundo entero cayó en una sequía devastadora de cien años, producto del olvido de las leyes divinas y del egoísmo humano. Los sabios, debilitados por el hambre, invocaron a la Madre Suprema. De su compasión surgió Śākambarī Devī, quien descendió del Himalaya cubierta de flores, hojas, hierbas y frutos. De su propio cuerpo emanaron los alimentos que restauraron la vida del mundo. Por eso se la venera como la encarnación de la nutrición, la fertilidad y la compasión inagotable de la naturaleza.
El Skanda Purāṇa la identifica con Durgā, Bhagavatī y Bhuvaneśvarī, manifestaciones del principio supremo femenino que sostiene todos los mundos. En la India, el día de Śākambarī Pūrṇimā se celebra especialmente en el templo de Śākambarī Devī en Sakarai (Rajastán) y en el Śākambarī Peeth de Badami (Karnataka), donde las imágenes de la Devī son adornadas con frutas, flores y hortalizas frescas en ofrenda (anna-pūjā).
Relación con Pauṣa Pūrṇimā
Ambas lunas llenas —Pauṣa Pūrṇimā y Śākambarī Pūrṇimā— ocurren en el mismo día lunar (tithi), pero difieren en su enfoque espiritual y cultural.
Pauṣa Pūrṇimā señala el cierre del mes lunar y el comienzo del período de purificación (Māgha-snānā vrata), orientado a la austeridad y el conocimiento.
Śākambarī Pūrṇimā, personifica la abundancia y la generosidad de la Madre Tierra, celebrando la dimensión material de la divinidad: el alimento, la fertilidad y la continuidad de la vida.
Ambas se complementan: donde Pauṣa invita a la purificación del espíritu, Śākambarī recuerda que la espiritualidad se sostiene sobre el cuidado del cuerpo y de la naturaleza.
En ese equilibrio entre renuncia y gratitud, se revela la sabiduría védica: todo alimento es sagrado cuando se reconoce como emanación de la Śakti. (la sagrada energia universal)
Contemplación y práctica sugerida
En la noche de Śākambarī Pūrṇimā, enciende una lámpara o vela frente a frutas, cereales o vegetales frescos, y dedica la ofrenda con el pensamiento:
“annam brahma iti vyajānāt” — “El alimento es Brahman, la Realidad misma.” (Taittirīya Upaniṣad 3.2.1)
Reconoce en cada forma vegetal la energía consciente de la Madre Divina que sostiene la existencia.
Puedes preparar una comida sencilla y compartirla como prasāda, o donar alimentos frescos a quienes lo necesiten: esta es la sevā más pura de Śākambarī.
Makara Saṅkrānti marca uno de los momentos más significativos del año védico: el ingreso del Sol (Sūrya) en el signo zodiacal de Capricornio (Makara-rāśi), según el sistema sideral (nirayana). Este tránsito solar simboliza el paso del Sol del hemisferio sur celeste al hemisferio norte, el inicio de su camino ascendente que da comienzo a un período conocido como Uttarāyaṇa, “el movimiento hacia el norte”.
Desde la perspectiva espiritual, Makara Saṅkrānti representa el renacimiento de la luz y la energía solar, la expansión del conocimiento y la victoria de la claridad sobre la oscuridad de la ignorancia. En los textos purāṇicos, este cambio es considerado un punto de inflexión cósmico: “Uttarāyaṇe gate sūrye devānāṁ prākaṭyaṁ bhavet” —“Cuando el Sol comienza su curso hacia el norte, la influencia de los devas se hace manifiesta” (Mahābhārata, Anuśāsana Parva 106.2).
Makara Saṅkrānti – miércoles 14 de enero de 2026
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Saṅkrānti (momento exacto del tránsito solar):
06:43
Es el instante preciso en el que el Sol ingresa en Makara (Capricornio), marcando el inicio del Uttarāyaṇa, el medio año luminoso en el que la energía solar asciende y favorece la claridad, el esfuerzo, el estudio y la vida espiritual.
Punya Kāla (intervalo auspicioso):
Desde 06:43 hasta el atardecer local (20:09).
Cuando la saṅkrānti ocurre después del amanecer, el Punya Kāla se extiende desde el momento del tránsito solar hasta la puesta del sol.
Por lo tanto, todo el día 14 de enero de 2026 es propicio para baños rituales, ofrendas, donaciones y actos dedicados a Sūrya, celebrando su luz como fuente de vida, claridad y prosperidad.
Tithi (fase lunar):
Trayodaśī Tithi (decimotercer día lunar de la quincena creciente).
Comienzo: 13 de enero de 2026, 08:47
Finalización: 14 de enero de 2026, 09:12
Según el principio del Udaya Tithi, el día 14 de enero corresponde a Trayodaśī, plenamente vigente durante el amanecer.
Parāṇa (rompimiento o conclusión del ayuno):
Puede realizarse después del mediodía, una vez concluida la parte central del Punya Kāla.
Quienes mantengan ayuno parcial pueden romperlo después de las 12:00, ofreciendo previamente los alimentos a Sūrya.
Vāra: Budhavāra — miércoles, regido por Budha, que favorece la claridad mental, la comunicación equilibrada y la acción consciente.
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes solar): Makara Māsa, que comienza con este tránsito solar y marca el inicio del medio año ascendente del Sol (Uttarāyaṇa), considerado sumamente auspicioso para la vida espiritual.
Nakṣatra:
Punarvasu Nakṣatra, regido por Aditi, símbolo de expansión, renovación y retorno al origen luminoso.
Yoga:
Dhruva Yoga, que otorga estabilidad, dirección firme y concentración.
Karaṇa:
Bālava Karaṇa durante las primeras horas del día
Kaulava Karaṇa hacia la tarde
Ambos favorables para votos, ofrendas y actos caritativos.
Amanecer: 05:55
Atardecer: 20:09
Muhūrtas recomendados
Brahma Muhūrta: 04:15–05:03
Momento de pureza y silencio para snāna, meditación y preparación del altar antes del amanecer.
Saṅkrānti Muhūrta: 06:43
Momento central de la transición solar; ideal para ofrecer arghya (agua), sésamo (tila) y plegaria silenciosa a Sūrya.
Abhijit Muhūrta: 12:04–12:52
Intervalo solar de máxima claridad espiritual.
Bueno para recitación, dāna y agradecimiento consciente.
Godhūlī Muhūrta: 19:45–20:05
Momento del ocaso para la ofrenda de luz, contemplación y cierre devocional del día.
Cómo observar Makara Saṅkrānti
(Guía tradicional)
Antes del amanecer — 04:15–05:45
Realizar snāna (baño ritual), preferiblemente con sésamo (tila).
Limpiar el hogar y preparar el altar.
Encender una lámpara e instalar flores u ofrenda simple.
Amanecer — 05:55
Realizar la primera salutación a Sūrya, mirando hacia el este.
Permanecer unos minutos en contemplación silenciosa.
Tránsito solar — 06:43
Momento más sagrado del día.
Ofrecer arghya (agua), sésamo, flores y plegaria de agradecimiento.
Reconocer la energía solar como principio de vida, claridad y dharma.
Mañana — 07:00–09:00
Realizar dāna:
alimentos (anna-dāna)
ropa (vastra-dāna)
sésamo (tila-dāna)
Preparar comida para compartir con familiares, vecinos o personas necesitadas.
Mediodía — 12:04–12:52
Concluir un ayuno parcial (si se observa) o realizar una ofrenda de alimentos.
Dedicar la acción a Sūrya con gratitud.
Tarde y atardecer — 16:00–20:00
Reuniones familiares y expresión de gratitud por la abundancia recibida.
Contemplación del sol poniente y plegarias suaves.
Ofrecer una lámpara durante el Godhūlī Muhūrta.
Alimentos y ofrendas tradicionales: preparaciones con sésamo (tila) y jaggery (guḍ), símbolo de unión entre energía solar y dulzura. También arroz, frutas, miel y cereales nuevos de la cosecha. Donar mantas, aceite o alimentos a quienes lo necesiten se considera particularmente meritorio en esta fecha.
Significado espiritual: Makara Saṅkrānti no solo celebra el movimiento del Sol en el firmamento, sino también el ascenso interior del ser hacia la luz del conocimiento. Desde esta fecha, la jornada solar comienza a alargarse, recordando que la claridad, el dharma y la energía vital crecen cuando se ofrece gratitud. Observar Makara Saṅkrānti en el momento del tránsito y con conciencia del Sol como fuente del Ser es abrir el año solar con propósito, servicio y reverencia.
Significado espiritual y simbólico
El Sol (Sūrya) es, en la tradición védica, mucho más que un astro físico: es el símbolo del Ātman, la consciencia que ilumina todo. Ṛgveda 1.50.10
(El himno solar más célebre del Ṛgveda; describe a Sūrya como ojo de los devas y fuente de visión)
ऊर्जं नो धेहि भुवनेष्वन्नमूर्जं पृथि व्यापरापो दधातु ।
सूर्य आत्मा जगतस्तस्थुषश्च ।
ūrjaṁ no dhehi bhuvaneṣv annam ūrjaṁ pṛthivy āparāpo dadhātu |
sūrya ātmā jagatas tasthuṣaś ca ||
“Otórganos fuerza y sustento en todos los mundos;
que la Tierra y las aguas nos den alimento y energía.
El Sol es el alma de todo lo que se mueve y lo que permanece inmóvil.”
El movimiento del Sol hacia el norte representa, simbólicamente, la elevación de la consciencia. Así como el Sol asciende en el cielo, también el buscador espiritual (sādhaka) se eleva hacia la claridad interior. Es el tiempo de la expansión, la sabiduría y la acción consciente.
El mes de Makara está asociado con Dakṣiṇāmūrti Śiva, el Guru cósmico que enseña en silencio bajo el árbol del conocimiento. De este modo, la energía de Makara Saṅkrānti une el poder solar de la iluminación con la sabiduría contemplativa de Śiva.
Contexto cultural y festividades
En la India, Makara Saṅkrānti es una de las pocas festividades védicas fijas, celebrada cada año alrededor del 14 de enero, cuando el Sol entra en Makara.
Cada región la honra con un nombre y una forma distintas:
En el norte, se conoce como Lohri (Punjab) o Uttarāyaṇa (Gujarat).
En el sur, como Pongal (Tamil Nadu), la gran fiesta de la cosecha.
En el este, Magh Bihu (Assam).
En el oeste, Makara Vilakku, en el templo de Ayyappan (Kerala).
Aunque las formas varían, la esencia es la misma: gratitud al Sol, a la Tierra y a los ciclos de la naturaleza que sustentan la vida.
Makara Saṅkrānti en Argentina y el hemisferio sur
Prácticas y contemplaciones sugeridas
1. Saludo al Sol (Sūrya Namaskāra)
Practica una secuencia de saludos al Sol al amanecer
2. Ofrenda al Sol (Arghya)
Ofrece agua clara con ambas manos al Sol naciente, agradeciendo por la energía que sustenta toda vida.
3. Caridad (Dāna) y gratitud
En la tradición, se donan alimentos, ropa o dulces hechos de sésamo y azúcar de caña (til-gur), símbolos de calor y dulzura, podés preparar una comida simple con ingredientes locales y ofrecerla a otros o compartirla con devoción.
4. Contemplación
Al atardecer, medita sobre el equilibrio entre energía y descanso, acción y silencio. Pregúntate:
“¿Qué semillas quiero madurar con esta luz?”
Makara Saṅkrānti es más que un tránsito solar: es un recordatorio de que el universo entero se mueve hacia la luz, y que nuestra vida —si se alinea con ese movimiento— se vuelve luminosa también.
El Sol no sólo brilla en el cielo: brilla en el corazón del Ser que reconoce su propia naturaleza resplandeciente
La Ṣaṭtilā Ekādaśī se celebra durante la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Māgha, que corresponde aproximadamente a mediados de enero según el año solar. Su nombre proviene de dos palabras sánscritas: ṣaṭ (षट्), “seis”, y tilā (तिला), “semillas de sésamo”.
Ṣaṭtilā Ekādaśī – miércoles 14 de enero de 2026
Ṣaṭtilā Ekādaśī corresponde a la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Māgha Māsa y está dedicada al Señor Viṣṇu. El nombre proviene de ṣaṭ (seis) y tila (sésamo), aludiendo a los seis usos sagrados de esta semilla: para baño ritual, ofrenda, alimento, donación, aplicación corporal e ingestión. Cada forma representa la purificación del cuerpo y la mente, y el cultivo de la compasión mediante la generosidad.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 13 de enero de 2026, 06:47
Finalización: 14 de enero de 2026, 09:22
Según el principio tradicional del Udaya Tithi —el tithi vigente al amanecer determina la observancia—, la Ṣaṭtilā Ekādaśī corresponde al miércoles 14 de enero de 2026.
Parāṇa (rompimiento del ayuno):
Jueves 15 de enero de 2026, entre 05:53 y 08:46, después del amanecer y antes de la finalización de Dvādaśī (11:46).
Este parāṇa representa el retorno consciente y agradecido a la vida cotidiana, cerrando el voto en armonía con la fase lunar.
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa: Māgha Māsa (enero–febrero).
Vāra: Budhavāra — miércoles, regido por Budha, asociado a la claridad mental, la reflexión, la moderación y el estudio.
Nakṣatra:
Jyeṣṭhā Nakṣatra, regida por Indra, símbolo de poder interior, auto-superación y purificación del orgullo.
Yoga:
Dhruva Yoga, combinación que otorga estabilidad, voluntad firme y claridad en la resolución espiritual.
Karaṇa:
Vanīja Karaṇa durante la madrugada
Viṣṭi Karaṇa hacia la tarde
Ambos karaṇas son favorables para votos espirituales (vratas), austeridades moderadas y recitación de mantras.
Amanecer: 05:55
Atardecer: 20:09
Muhūrtas recomendados
Brahma Muhūrta: 04:10–04:58
Momento de pureza mental para meditación, recitación y toma de la resolución del voto (vrata-saṅkalpa).
Abhijit Muhūrta: 12:01–12:49
Propicio para leer el Viṣṇu Sahasranāma, reflexionar sobre el dharma personal y practicar introspección.
Godhūlī Muhūrta: 19:35–19:55
Momento suave del ocaso para la ofrenda de luz (dīpa-dāna) y cierre devocional del día.
Cómo observar Ṣaṭtilā Ekādaśī
(Guía tradicional)
Víspera — 13 de enero
Comer una sola vez antes del atardecer.
Realizar snāna (baño ritual) y purificación del espacio.
Asumir la resolución del voto (vrata-saṅkalpa) en calma y claridad.
El ayuno puede ser completo, moderado o parcial, según la capacidad de cada sādhaka.
Día de Ekādaśī — 14 de enero
Despertar durante Brahma Muhūrta.
Realizar tila snāna (baño purificador con agua y sésamo).
Encender una lámpara y ofrecer plegaria a Śrī Viṣṇu o Śrī Kṛṣṇa.
Mantener el voto con sinceridad, evitando distracciones y exceso de habla.
Los seis usos sagrados del sésamo —de donde nace el nombre Ṣaṭ-tilā—:
Tila Snāna — baño purificador con sésamo.
Tila Homa — ofrenda de sésamo al fuego o a una lámpara encendida.
Tila Dāna — donación de sésamo, alimentos o vestimenta a quienes lo necesiten.
Tila Bhojana — consumo de una preparación simple de sésamo, si el ayuno no es completo.
Tila Ālepa — aplicación corporal de pasta de sésamo como símbolo de purificación.
Tila Prāśana — ingestión consciente de uno o unos pocos granos de sésamo ofrecidos.
Durante el día:
Mantener silencio y actitud contemplativa.
Recitar el Viṣṇu Sahasranāma.
Practicar actos de servicio y caridad con humildad.
Parāṇa — 15 de enero
Romper el ayuno entre 05:53 y 08:46, después del amanecer.
Tomar alimentos simples (frutas, arroz liviano, agua templada).
Ofrecer primero el alimento y compartir una parte con otros (anna-dāna), completando así el espíritu de la Ekādaśī.
Significado espiritual:
Ṣaṭtilā Ekādaśī enseña que el ayuno más profundo no es el de los sentidos, sino el del egoísmo y la indiferencia. El sésamo, símbolo solar de nutrición y pureza, representa la energía que se multiplica cuando se comparte. Observar esta Ekādaśī purifica el karma pasado, fortalece la voluntad de dar y recuerda que el verdadero alimento es el servicio a los demás en nombre de Dios.
Origen y sentido tradicional
La importancia de esta Ekādaśī es narrada en el Bhaviṣya Purāṇa, donde el Señor Kṛṣṇa explica a Yudhiṣṭhira que incluso quien practica austeridades, recita mantras o realiza sacrificios, pero no comparte ni dona alimentos, acumula mérito sin fruto.
El texto relata la historia de una mujer devota que, aunque observaba votos y ayunos, nunca ofrecía caridad. Al dejar el cuerpo, renació en una cabaña vacía y oscura, sin alimento. Cuando un mensajero divino le aconsejó realizar la observancia de Ṣaṭtilā Ekādaśī, la mujer lo hizo con devoción.
Su morada se llenó de luz y abundancia, y comprendió que el alimento compartido es la forma visible del amor divino.
Kṛṣṇa concluye diciendo:
tilair dānaṁ jalaṁ dānaṁ tila-homaṁ tathā naraḥ |
kṛtvaitad daśamīṁ hitvā ṣaṭ-tilaikādaśīṁ vratam ||
sakala-kleśa-doṣāḍhyaḥ pāpān mukto bhaviṣyati ||
“Quien practique el voto de Ekādaśī asociado a seis formas de purificación mediante el sésamo. -en Ṣaṭtilā Ekādaśī- ofreciendo o compartiendo alimento, agua o semillas de sésamo, se libera de las impurezas acumuladas y alcanza plenitud.”
De allí proviene la enseñanza central: el verdadero ayuno (upavāsa) no es sólo abstenerse de comer, sino elevar la conciencia mediante la pureza, la generosidad y la compasión.
En la filosofía védica, el tilā (sésamo) representa la semilla de la luz solar. Contiene aceite, símbolo del fuego interior (agni), y su uso ritual purifica tanto el cuerpo como la mente.
Así, Ṣaṭtilā Ekādaśī es considerado un Ekādaśīs śuddha-pradāyinī, “las que conceden pureza total”.
El Padma Purāṇa dice que el sésamo fue creado por el sudor de Viṣṇu y por eso es tan sagrado: contiene en sí la energía solar de preservación (viṣṇu-tejas).
El mérito de Ṣaṭtilā Ekādaśī no se mide por la cantidad donada, sino por la sinceridad con que se compart
Práctica y contemplación sugerida
• Voto de pureza ayunar o realizar una dieta sencilla a base de frutas o preparaciones con sésamo.
• Baño ritual: al amanecer, mezclar algunas semillas de sésamo en el agua del baño.
• Acto de servicio: donar alimentos, ropa o dinero en nombre de Viṣṇu o Lakṣmī.
• Contemplación: meditar en el calor del Sol como símbolo del amor divino que da sin disminuir.
Ṣaṭtilā Ekādaśī enseña que la austeridad sin generosidad es estéril, y que la verdadera pureza surge del dar.
Así como una semilla libera su aceite cuando se prensa, la vida revela su esencia cuando se ofrece.
En este día, encendé una lámpara con aceite de sésamo y recordá:
“El fuego del corazón es la luz del mundo.”
Māgha Amāvāsyā es la luna nueva del mes de Māgha-māsa, correspondiente aproximadamente a la segunda porción del mes de enero en el calendario gregoriano. Es uno de los días más sagrados del ciclo lunar, pues marca el cierre del período de purificación iniciado con Pauṣa Pūrṇimā y el momento culminante del Māgha-snānā vrata —la observancia de baños rituales en las aguas al amanecer. En la tradición védica, el día de amāvāsyā (luna nueva) simboliza la disolución, el retorno de toda manifestación a su origen, y por tanto es un tiempo propicio para los rituales de ofrenda a los ancestros (pitṛ-tarpaṇa) y para la introspección más profunda.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 17 de enero de 2026, 04:34
Finalización: 18 de enero de 2026, 02:58
Según el principio tradicional del Udaya Tithi —el tithi vigente al amanecer determina la observancia—, Māgha Amāvāsyā corresponde al domingo 18 de enero de 2026.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Lunes 19 de enero de 2026, después del amanecer, entre 06:00 y 09:00.
El parāṇa marca el retorno a la vida activa con claridad y humildad, luego de un día de silencio e introspección.
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase oscura).
Māsa: Māgha Māsa (enero–febrero).
Vāra: Ravivāra — domingo, regido por Sūrya, asociado a la luz interior, el perdón, el discernimiento y la fortaleza del corazón.
Nakṣatra:
Uttara Āṣāḍhā Nakṣatra hasta las 16:10
Luego Śravaṇa Nakṣatra, regido por Viṣṇu, símbolo de preservación, escucha profunda y continuidad espiritual.
Yoga:
Siddha Yoga, una combinación altamente auspiciosa para cumplir votos (vratas), realizar dāna y emprender acciones de mérito.
Karaṇa:
Bava Karaṇa hasta las 14:15
Bālava Karaṇa a partir de las 14:15
Ambos karaṇas son propicios para ayunos, abluciones rituales y ofrendas a los antepasados (pitṛ-kārya).
Amanecer: 05:58
Atardecer: 20:08
Muhūrtas recomendados
Brahma Muhūrta: 04:10–04:58
Momento para meditar en silencio, realizar snāna (baño ritual), recitar el Gāyatrī mantra (para dvijas), o comenzar la jornada con claridad mental.
Abhijit Muhūrta: 12:04–12:52
Intervalo auspicioso para dāna, oración y recitación de mantras dedicados a Viṣṇu o Śiva, así como para decisiones que requieren equilibrio.
Godhūlī Muhūrta: 19:40–19:58
Momento suave del ocaso para ofrecer luz (dīpa-dāna), agradecer el día y contemplar el principio de disolución (laya) que simboliza la Amāvāsyā.
Cómo observar Māgha Amāvāsyā
(Guía tradicional)
Antes del amanecer — 04:00–06:00
Realizar snāna en agua corriente o baño ritual en casa.
Añadir sésamo negro (tila); si es posible, mezclar unas gotas de Gaṅgā-jala.
Purificación del cuerpo y de la intención antes de la ofrenda a los antepasados.
Amanecer — 05:58
Realizar tarpana, la ofrenda de agua a los ancestros, expresando gratitud, perdón y continuidad del linaje.
Permanecer en silencio unos minutos contemplando la luz creciente.
Durante la mañana
Mantener ayuno o tomar una comida ligera según las posibilidades.
Los dvijas pueden recitar el Gāyatrī mantra y otros himnos tradicionales de Viṣṇu o Śiva.
Mantener un tono interior de introspección, verdad y sencillez.
Mediodía — 12:04–12:52
Realizar dāna:
alimentos (arroz, granos),
ropa,
aceite,
especialmente sésamo, considerado extremadamente meritorio en esta Amāvāsyā.
Dedicar el acto de donación a la elevación y bienestar de los antepasados.
Atardecer — 19:40–20:00
Encender una lámpara y meditar en la cualidad de laya, la disolución que prepara un nuevo comienzo.
Observar la oscuridad no como ausencia, sino como retorno al origen.
Parāṇa — 19 de enero
Romper el ayuno después del amanecer, entre 06:00 y 09:00, con alimentos simples.
Primero ofrecer mentalmente el alimento a los ancestros y luego compartirlo con otros, sellando el espíritu de continuidad y gratitud.
La palabra amāvāsyā significa literalmente “morada conjunta” (ama = juntos, vāsya = morar), refiriéndose a la unión del Sol y la Luna en el mismo signo zodiacal. En este instante, el brillo lunar desaparece ante la plenitud del Sol, y ese simbolismo se interpreta espiritualmente como la absorción de la mente (la Luna) en la consciencia pura (el Sol). Por eso, los textos dharmicos prescriben la práctica del silencio, la caridad, la austeridad y la meditación en la luz interior durante esta jornada.
Māgha Amāvāsyā es también un día de conexión con el linaje y con la gratitud. Según el Garuda Purāṇa y el Matsya Purāṇa, las ofrendas realizadas en esta fecha alcanzan directamente a los antepasados, liberándolos de obstáculos y concediendo al oferente longevidad, salud y claridad mental. De ahí que en toda la India miles de peregrinos se congreguen en los ríos sagrados —especialmente en la confluencia del Ganges, Yamunā y Sarasvatī durante el Māgha Mela de Prayāga— para realizar abluciones, recitar mantras de purificación y ofrecer agua, flores y sésamo a los pitṛs.
La amāvāsyā de Māgha tiene además una connotación solar muy profunda. El Sol transita Capricornio (Makara), signo de estructura, disciplina y ascenso espiritual. Así como la semilla germina en la oscuridad antes de brotar hacia la luz, este día enseña a confiar en el poder de la transformación silenciosa. En el hemisferio sur, y particularmente en Argentina, esta luna nueva ocurre durante la porción final de enero, cuando la naturaleza alcanza su plenitud visible y comienza a prepararse para el descenso gradual de la luz. Es un momento ideal para reconocer los frutos de lo vivido, agradecer lo recibido y purificar las intenciones antes del nuevo ciclo.
Espiritualmente, Māgha Amāvāsyā es una invitación a la renovación interior. Es el instante en que la mente puede disolverse en la quietud de lo inmanifestado. En este día, los sādhakas son alentados a practicar la meditación silenciosa (mauna), el ayuno parcial o completo (upavāsa), y el servicio desinteresado (seva). Al amanecer, se aconseja un baño consciente en agua corriente o, en su ausencia, en casa, vertiendo agua sobre la cabeza mientras se recuerda y agradece a los ancestros y el linaje familiar propio.
Durante el día, se pueden encender lámparas en honor a los pitṛs, (ancestros) ofrecer sésamo, arroz o frutas frescas, y recitar el Śrāddha-sūktam o el Viṣṇu Sahasranāma con el propósito de bendecir el linaje familiar. En la tarde, la meditación en el corazón o la recitación de Gāyatrī-mantra ( para quienes han sido iniciados por un maestro en el mantra) es considerada especialmente purificadora, pues simboliza encender la luz del discernimiento en medio de la oscuridad lunar.
Culturalmente, esta fecha es reconocida también como un día de méritos multiplicados (mahā-phala-pradā). Quien realiza actos de generosidad o estudio espiritual en Māgha Amāvāsyā se considera que siembra semillas de claridad para todo el año. En el hemisferio sur, donde el calor externo predomina, este día recuerda la importancia de cultivar la frescura interior, la templanza y la gratitud hacia los mayores, las raíces y la tierra misma.
Māgha Amāvāsyā es, en síntesis, el momento en que el Sol y la Luna se funden para devolvernos a lo esencial: la unidad entre luz y sombra, entre memoria y presencia, entre los que partieron y los que continúan. Es una luna nueva de purificación, memoria y humildad, que enseña que el silencio, más que ausencia de sonido, es la plenitud del Ser.
Jaya ekādaśī se celebra en la undécima jornada lunar (ekādaśī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Māgha. Esta observancia, descrita en el Padma Purāṇa y el Bhaviṣya Uttara Purāṇa, es considerada una de las más purificadoras y elevadas del ciclo lunar, pues su poder espiritual trasciende tanto el plano físico como el sutil: libera de la culpa, del enojo y del ciclo de nacimientos y muertes (saṁsāra), conduciendo al alma hacia la paz y la victoria interior – jaya.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 28 de enero de 2026, 08:05
Finalización: 29 de enero de 2026, 05:25
Según el principio tradicional del Udaya Tithi —el tithi vigente al amanecer define la observancia, Jaya Ekādaśī se observa el miércoles 28 de enero de 2026.
Parāṇa (rompimiento del ayuno):
Jueves 29 de enero de 2026, entre 14:34 y 17:22.
Debe evitarse el período de Hari Vāsara, que concluye a las 10:43.
El parāṇa, realizado en este intervalo, completa el voto de Ekādaśī en la pureza de Dvādaśī, retornando a la vida cotidiana con serenidad y agradecimiento.
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa: Māgha Māsa (enero–febrero).
Vāra: Budhavāra – miércoles, día asociado a Budha, cuya claridad mental, reflexión y discernimiento favorecen la observancia espiritual.
Nakṣatra:
Conforme a la extensión del tithi y la longitud lunar para esta fecha, el nakṣatra vigente durante el amanecer del 28 de enero es Punarvasu Nakṣatra, regido por Aditi, símbolo de renovación, pureza y regreso al origen luminoso. Es un nakṣatra profundamente favorable para votos espirituales, recitación y purificación mental.
Yoga:
El yoga predominante es Śiva Yoga, combinación que sostiene la calma interior, la estabilidad emocional y el recogimiento que caracteriza a Ekādaśī como vrata de introspección.
Karaṇa:
Durante el amanecer del 28 de enero está vigente Bava Karaṇa, seguido más tarde por Bālava hacia el mediodía y la tarde. Ambos karaṇas son propicios para actos de devoción, recitación y votos que fortalecen la resolución interna (saṅkalpa).
Amanecer: 05:56
Atardecer: 20:07
Muhūrtas recomendados
Brahma Muhūrta: 04:11–04:59
Momento de mayor pureza mental, ideal para la toma de resolución (vrata-saṅkalpa), recitación del Viṣṇu Sahasranāma.
Abhijit Muhūrta: 12:01–12:49
Intervalo luminoso y equilibrado del día, excelente para meditación, lectura contemplativa y ofrecimiento interior.
Godhūlī Muhūrta: 19:34–19:54
Momento suave para encender una lámpara, ofrecer luz (dīpa-dāna) y cerrar el día con gratitud, recogimiento y silencio.
Cómo observar Jaya Ekādaśī
(Guía tradicional)
Víspera — 27 de enero
Tomar alimento una sola vez antes del atardecer.
Realizar snāna (baño purificador).
Preparar el espacio de práctica, reducir estímulos, ordenar el hogar y la mente.
Antes de dormir, asumir el vrata-saṅkalpa:
intención de pureza, silencio, devoción y verdad.
Día de Ekādaśī — 28 de enero
Despertar durante Brahma Muhūrta.
Realizar baño purificador y encender una lámpara.
Ofrendar flores, agua y luz a Śrī Viṣṇu o Śrī Kṛṣṇa.
Mantener ayuno según las posibilidades del sādhaka:
completo, parcial o moderado.
Evitar la ira, distracción, excesos y discursos innecesarios: Jaya Ekādaśī es un vrata de verdad interior.
Recitar:
Viṣṇu Sahasranāma
Japa de oṁ namo nārāyaṇāya o śrī kṛṣṇāya namaḥ
Practicar caridad con espíritu humilde (anna-dāna, dāna de alimentos o ropa).
Mantener el día en introspección, silencio y estudio (svādhyāya).
Parāṇa — 29 de enero
Realizar el parāṇa entre 14:34 y 17:22, evitando el Hari Vāsara.
Romper el ayuno con alimentos sencillos (frutas, arroz liviano, agua templada).
Ofrendar primero la comida y compartir una parte con otros.
Sobre la Gauna Jaya Ekādaśī
(Ciertas tradiciones observan una Ekādaśī secundaria cuando el tithi se extiende más allá del amanecer siguiente.)
Gauna Ekādaśī: jueves 29 de enero de 2026
Parāṇa: viernes 30 de enero, de 06:09 a 08:57.
En este caso, Dvādaśī finaliza antes del amanecer, por lo que el parāṇa se realiza en el rango prescrito, siguiendo la regla específica de los vratas secundarios.
El término jaya significa “victoria”. En el Padma Purāṇa (Uttara-khaṇḍa, capítulo 50), Śrī Kṛṣṇa explica al rey Yudhiṣṭhira que quien observa este voto con devoción obtiene la victoria sobre la naturaleza del mundo y alcanza la liberación incluso de los errores más graves. La historia tradicional relata el destino de Malyavān y Puṣpavatī, un gandharva y una apsarā del cielo que, por haber cometido una falta en presencia de Indra, fueron maldecidos a nacer como fantasmas errantes. Llenos de remordimiento, vagaron en los Himalayas hasta que, sin saberlo, observaron el ayuno de Jaya Ekādaśī. Por la fuerza purificadora de este voto, fueron liberados de su forma sutil y readmitidos en los cielos.
El relato simboliza que ninguna oscuridad es definitiva: incluso los errores del pasado pueden ser redimidos cuando la mente se rinde con sinceridad al principio divino. En ese sentido, Jaya Ekādaśī es una celebración del perdón y del despertar del alma que se reconoce más allá de la culpa.
Desde el punto de vista filosófico, este Ekādaśī representa la integración de las dos corrientes que rigen la vida: la energía solar de la conciencia (cit) y la energía lunar del corazón (prema). La mente, habitualmente dominada por los impulsos y deseos, encuentra en este día un punto de equilibrio y de introspección profunda. Según los textos védicos, el estado de pureza alcanzado al practicar Ekādaśī vrata se debe a la concentración del prāṇa en el canal central (suṣumṇā), lo que despierta la claridad de la percepción y la serenidad de la inteligencia (buddhi).
En Argentina y en el hemisferio sur, Jaya Ekādaśī ocurre en pleno verano, cuando la intensidad solar se siente en el cuerpo y la naturaleza está en su máximo despliegue. Este entorno exterior de abundancia y expansión invita a dirigir la energía hacia dentro. Así como el sol madura los frutos de la tierra, la práctica de Jaya Ekādaśī madura la comprensión del ser.
El ayuno de esta fecha puede realizarse total o parcialmente, evitando granos y alimentos pesados, y sosteniéndose de frutas, agua o leche. Más allá de la disciplina dietaria, el voto se cumple con la actitud de pureza, silencio interior y gratitud. Se recomienda meditar en la forma luminosa de Viṣṇu o recitar el Viṣṇu Sahasranāma durante la jornada, pues este himno evoca la victoria del alma sobre la ignorancia.
La práctica tradicional incluye la vigilia nocturna (jāgaraṇa), que representa la decisión de permanecer despierto en medio de la oscuridad del mundo. Así como el cuerpo descansa mientras la mente sueña, el sabio se mantiene alerta mientras la vida transcurre, observando sin apego. Quien dedica la noche a la recitación de los nombres divinos o al estudio de los textos sagrados transforma el sueño en meditación.
En el hemisferio sur, este Ekādaśī invita a canalizar la energía en introspección consciente. Se puede dedicar el día a reconciliar relaciones, pedir perdón, o liberar pensamientos antiguos que pesan sobre el corazón. Cada acto de perdón es una victoria (jaya).
En palabras del Bhaviṣya Purāṇa:
Ekādaśyāṁ tu yaḥ kuryāt bhaktimāno janārdane,
sarva-pāpa-vinirmuktaḥ sa yāti paramāṁ gatim.
“Quien observa con devoción este Ekādaśī en honor de Janārdana (Viṣṇu) se libera de todos los errores y alcanza la suprema morada.”
Māgha-phālguna FEBRERO 2026
La luna llena de Māgha-māsa ocupa un lugar central en el calendario védico. En 2026, este momento de plenitud caerá el 1º de febrero, cerrando un ciclo de purificación que comenzó con Pauṣa Pūrṇimā. Su resplandor no sólo alumbra el firmamento: ilumina también la mente del sādhaka que ha atravesado las austeridades de las semanas previas y ahora contempla la claridad que sigue al trabajo interior.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 31 de enero de 2026, 21:22
Finalización: 1 de febrero de 2026, 19:08
Según el principio del Udaya Tithi, la festividad corresponde al 1 de febrero de 2026, porque el tithi de Pūrṇimā está activo durante el amanecer.
Salida de la Luna:
20:16
Momento ideal para contemplación, ofrenda de luz y recitación suave.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Puede realizarse después de las 19:08, preferiblemente entre 19:30 y 22:00, según el tipo de ayuno observado.
El parāṇa representa la vuelta a la vida cotidiana con claridad y gratitud.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Māgha Māsa, mes asociado tradicionalmente con prácticas de purificación (māgha-snāna) y servicio. Esta Pūrṇimā marca el cierre de ese ciclo mensual.
Vāra: Ravivāra — domingo, regido por Sūrya.
Día propicio para la claridad interior, la gratitud y la ofrenda de luz.
Nakṣatra:
Puṣya Nakṣatra durante la mayor parte del día, hasta aproximadamente las 15:27.
Aśleṣā Nakṣatra desde alrededor de las 15:28 en adelante.
Puṣya aporta nutrición espiritual y serenidad; Aśleṣā profundiza la introspección y la transformación sutil.
Yoga:
Prīti Yoga en las primeras horas del día.
Āyuṣmān Yoga durante el resto de la jornada.
Ambos son favorables para votos, recitación, claridad y continuidad de la práctica.
Karaṇa:
Viṣṭi (Bhadra) Karaṇa durante las primeras horas de la mañana.
Bava Karaṇa hasta la finalización del tithi.
Amanecer: 06:14
Atardecer: 20:00
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:38–05:26
Momento de meditación, japa y preparación del altar.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:43–13:31
Intervalo favorable para decisiones, ofrendas y actos de dharma.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:40–20:00
Instante para cerrar el día con recitación y ofrenda de luz.
Cómo observar Māgha Pūrṇimā
(Guía tradicional)
Madrugada (04:30–06:00)
Realizar snāna (baño ritual), preferiblemente con actitud contemplativa.
Recitar mantras de Viṣṇu o lectura devocional suave.
Mañana
Mantener ayuno total o parcial según las posibilidades.
Realizar estudio y reflexión (svādhyāya).
Si se observa el ciclo de māgha-snāna, este día es su culminación.
Mediodía
Realizar dāna: alimentos, ropa, apoyo material o servicio directo.
Ofrecer una porción de alimento de forma interna antes de consumir.
Tarde y atardecer
Mantener una actitud de gratitud y claridad.
Encender una lámpara en el Godhūlī Muhūrta como ofrenda de cierre.
Parāṇa (19:30–22:00)
Romper el ayuno con alimentos simples.
Compartir una parte como anna-dāna si es posible.
El nombre Māgha proviene del nakṣatra Maghā, asociado con los pitṛs, los ancestros. Este vínculo confiere a todo el mes una cualidad de gratitud y de retorno a las raíces: es tiempo de honrar la memoria espiritual y biológica, de reconocer que nuestra existencia es fruto de una corriente de vida que nos antecede. Pūrṇimā, por su parte, significa “plenitud” o “totalidad”. Deriva de la raíz pṛ (पृ), “llenar” o “completar”. En el lenguaje sagrado, pūrṇimā es el estado en el que la conciencia refleja la luz divina sin fragmentación. Así, Māgha Pūrṇimā representa la unión entre la gratitud y la plenitud, entre el pasado que nos dio forma y la consciencia que nos sostiene.
Māgha Pūrṇimā encarna una enseñanza interior, la mente, como la luna, pasa por fases: crece, se llena, se vacía. En esta fecha alcanza su plenitud, el verdadero pūrṇatā (plenitud) ocurre cuando la mente se aquieta y refleja sin distorsión la presencia del Ser. La luz de la luna, que no es suya sino del Sol, recuerda al buscador que la sabiduría no le pertenece, sino que se refleja en él cuando se limpia de deseo y agitación.
En Argentina, donde esta luna llega en pleno verano, el simbolismo adquiere un matiz complementario. En el norte de la India, Māgha Pūrṇimā coincide con el final del invierno y la esperanza del renacimiento; en el sur, ocurre cuando la luz ya ha madurado y el calor comienza a declinar. Así como la naturaleza empieza a recogerse lentamente tras su máximo esplendor, el ser humano es llamado a hacer una pausa consciente: agradecer los frutos de su esfuerzo, liberar lo que ya cumplió su propósito y volver a la ecuanimidad.
Los textos recomiendan este día para practicar dāna (caridad) y japa (repetición de mantras), así como para realizar ofrendas de agua o alimentos en honor a los ancestros (pitṛ-tarpaṇa). Una sencilla práctica consiste en encender una lámpara en silencio y repetir:
“sarvaṁ khalvidaṁ brahma” — “Todo esto es, en verdad, Brahman” (Chāndogya Upaniṣad 3.14.1).
La luz de la llama representa la consciencia pura; el gesto de ofrecer, la gratitud hacia el origen.
Este día, bajo la luna llena del verano austral, se recomienda mirar el cielo unos minutos en quietud, observar cómo su reflejo se posa sobre el agua o embeberse de la brillantez de su presencia en el cielo y recordar que, incluso en la intensidad de la vida, hay una calma que sostiene todo, esa calma, que los sabios llaman Māgha-pūrṇimā, no está en el cielo, sino que está en el corazón de quienes observan al mundo con sabiduría.
La Vijayā Ekādaśī ocurre en la undécima jornada lunar (ekādaśī tithi) de la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Phālguna. El término vijayā significa “victoriosa” o “triunfante”, y esta Ekādaśī representa la victoria del espíritu sobre las limitaciones del ego, del deber cumplido sobre la duda, y de la fe sobre la adversidad.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 11 de febrero de 2026, 03:52
Finalización: 13 de febrero de 2026, 05:55
Según el principio del Udaya Tithi, la Vijaya Ekādaśī se observa el jueves 12 de febrero de 2026, ya que el tithi de Ekādaśī está vigente durante el amanecer de ese día.
Parāṇa (conclusión del ayuno — observancia principal):
Viernes 13 de febrero de 2026, entre 14:32 y 17:14, evitando el Hari Vāsara, que concluye a las 12:19.
El parāṇa marca el cierre consciente del voto, retornando a la acción cotidiana con claridad y gratitud.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa (mes lunar):
Correspondiente a la fase oscura dentro del tramo final de Māgha Māsa, previo a la Amāvāsyā que dará comienzo a Phālguna Māsa.
Vāra: Guruvāra — jueves, regido por Guru (Bṛhaspati).
Día auspicioso para votos, reflexión, expansión devocional y estudio.
Nakṣatra:
Chitrá Nakṣatra durante la madrugada y parte de la mañana.
Svātī Nakṣatra desde cerca del mediodía y durante el resto de la jornada.
Chitrá, regido por Tvaṣṭṛ, favorece disciplina y claridad; Svātī, regido por Vāyu, otorga ligereza interior y libertad mental para la práctica espiritual.
Yoga:
Harṣaṇa Yoga en las primeras horas del día.
Vajra Yoga hacia la tarde y noche.
Ambos sostienen firmeza, determinación y claridad para los votos espirituales.
Karaṇa:
Gara Karaṇa hasta mediada la mañana.
Vaṇa Karaṇa durante el resto del día.
Ambos karaṇas son favorables para recitación, ofrendas, tapas y práctica devocional.
Amanecer: 06:23
Atardecer: 19:51
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:27–05:15
Momento perfecto para meditación silenciosa, japa y preparación interna del voto.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:43–13:31
Intervalo solar ideal para reflexión, dāna y decisión devocional consciente.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:35–19:55
Instante suave para la ofrenda de luz y el cierre interior del día.
Cómo observar Vijaya Ekādaśī
(Guía tradicional)
Víspera — 11 de febrero
Consumir una sola comida antes del atardecer.
Realizar snāna (baño ritual) y asumir el vrata-saṅkalpa
Preparar el espacio de práctica con simplicidad.
Día de Ekādaśī — 12 de febrero
Despertar durante Brahma Muhūrta.
Realizar baño purificador y recitar mantras de Śrī Rāma o Śrī Viṣṇu.
Mantener el voto con ayuno total, moderado o parcial según capacidad.
Cultivar silencio, verdad, claridad interior y japa constante.
Leer o meditar en el episodio tradicional del Vijaya Ekādaśī, vinculado a la victoria de Rāma antes de cruzar hacia Lanka.
Practicar actos de caridad con espíritu humilde.
Parāṇa — 13 de febrero, 14:32–17:14
Romper el ayuno después del período del Hari Vāsara.
Consumir alimentos simples y livianos, ofreciendo antes una porción.
Compartir parte del alimento como anna-dāna, completando el espíritu del vrata.
Vaishnava Vijaya Ekādaśī
13 de febrero de 2026
Para quienes siguen la tradición Vaiṣṇava, la Ekādaśī se observa el día siguiente cuando Ekādaśī continúa más allá del amanecer:
Parāṇa:
Sábado 14 de febrero de 2026, entre 06:26 y 07:31, antes de finalizar Dvādaśī, que concluye a las 07:31.
El espíritu de observancia es idéntico al del día anterior, manteniendo la pureza de pensamiento, la devoción y la claridad mental.
Su origen se narra en el Skanda Purāṇa y en el Padma Purāṇa, donde Śrī Rāma, antes de emprender el cruce del océano hacia Laṅkā, consulta al sabio Bakadalbhya acerca de cómo alcanzar la victoria sobre las fuerzas oscuras. El sabio le enseña la observancia de este Ekādaśī-vrata, y tras cumplirla con devoción, Rāma recibe la fuerza interior y la claridad necesarias para erigir el puente de piedras flotantes, símbolo de la mente sostenida por la fe. Por eso se dice que este Ekādaśī concede vijaya – victoria – tanto en el mundo interior como en el exterior.
En los textos purāṇicos se afirma:
Vijayāyāṁ tu yaḥ kuryāt upavāsaṁ samāhitaḥ,
sa vijayī bhaved loke na saṁdeho’sti pārthiva.
“El que observa el ayuno de Vijayā Ekādaśī con mente concentrada se vuelve victorioso en todos los aspectos de la vida; en esto no hay duda.” (Skanda Purāṇa)
Desde la perspectiva interna, esta fecha no se asocia con la victoria sobre otros, sino con la conquista del propio corazón. La mente, agitada por los deseos y temores, se aquieta bajo la disciplina del ayuno y la meditación. Vijayā Ekādaśī enseña que la fuerza real surge cuando los sentidos son purificados y la intención se alinea con la verdad. El ayuno simboliza esa contención consciente que redirige la energía hacia el discernimiento (viveka) y la devoción (bhakti).
El vrata tradicional consiste en abstenerse de granos y comidas pesadas, mantener silencio parcial, y dedicar el día a la recitación del nombre de Viṣṇu, la lectura del Rāmāyaṇa o la recitación del Viṣṇu Sahasranāma. Durante la noche se acostumbra realizar una vigilia (jāgaraṇa) con lámparas encendidas, cantos y reflexión. El sentido del ayuno no es solo físico, sino mental: ayunar de juicios, de palabras innecesarias, de pensamientos que debilitan la claridad.
En el plano simbólico, Vijayā Ekādaśī pertenece al ciclo previo a Mahāśivarātri, y por eso actúa como un umbral. La mente que se purifica en este Ekādaśī se prepara para el reconocimiento del Absoluto en la luna nueva siguiente. La victoria es el pasaje de la mente dual a la visión no dual del Ser.
En el hemisferio sur y en Argentina, este Ekādaśī ocurre en verano, cuando la energía solar es intensa y las emociones tienden a la expansión. Es un momento propicio para equilibrar el fuego del hacer con el fuego del conocer. Así como Śrī Rāma cruzó el océano con un puente de fe, el sādhaka contemporáneo puede cruzar el océano de las preocupaciones cotidianas construyendo un puente de práctica constante.
Se recomienda iniciar el día antes del amanecer con un baño consciente, ofrecer agua o flores al Sol, meditar y contemplar el verso del Kaṭha Upaniṣad :
“uttishṭhata jāgrata prāpya varān nibodhata” —
“Levántate, despierta, y alcanza la sabiduría de los que conocen la Verdad.”
Así, la observancia de Vijayā Ekādaśī se convierte en una práctica de liberación interior. La victoria es la del alma que recuerda su propia fuerza. En esta fecha, cuando el Sol del verano está en su cenit, el mensaje es claro: la verdadera luz no vence a la oscuridad, la disuelve, ante la presencia de la luz, ¿donde hay lugar para la oscuridad?
La Mahāśivarātri, la “Gran Noche de Śiva”, es una de las celebraciones más profundas y universales del calendario védico. Se observa durante la noche previa a la luna nueva (amāvāsyā) del mes de Phālguna, y en 2026 caerá el 15 de febrero, cuando el Sol transita Kumbha (Acuario) y la Luna se une a él en Makara (Capricornio). Es el momento en que las fuerzas solares y lunares se equilibran completamente, y la energía del cosmos parece girar hacia el silencio absoluto.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 15 de febrero de 2026, 08:34
Finalización: 16 de febrero de 2026, 09:04
Según el principio del Udaya Tithi, la Mahāśivarātri se observa el domingo 15 de febrero de 2026, ya que el tithi de Kṛṣṇa Pakṣa Caturdaśī está vigente durante el amanecer.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Lunes 16 de febrero de 2026, entre 06:28 y 09:04, después del amanecer y antes del fin del tithi.
El parāṇa marca el cierre consciente del vrata, devolviendo al sādhaka a la vida cotidiana con pureza y lucidez.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa (mes lunar):
Final del Māgha Māsa, inmediatamente antes de la llegada de Phālguna Amāvāsyā.
Mahāśivarātri ocurre siempre en la noche oscura previa a la luna nueva.
Vāra: Ravivāra — domingo, regido por Sūrya.
Día que favorece la claridad interior, la austeridad moderada y la disciplina espiritual.
Nakṣatra:
Predominio de Mūla Nakṣatra durante la mañana y parte del día.
Ingreso en Pūrvāṣāḍhā Nakṣatra hacia la tarde y noche.
Mūla simboliza la raíz, la desapropiación y el retorno al origen; Pūrvāṣāḍhā representa purificación, victoria interior y entrega.
Yoga:
Vajra Yoga durante la mañana.
Siddhi Yoga hacia la tarde y la noche.
Ambos fortalecen la determinación, la claridad y la potencia espiritual del vrata.
Karaṇa:
Kaulava Karaṇa durante las primeras horas.
Taitila Karaṇa hacia el mediodía y la tarde.
Gara Karaṇa próximas a la noche.
Son karaṇas propicios para disciplina interior, japa, tapas y pūjā nocturna.
Amanecer: 06:24
Atardecer: 19:50
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Pūjās nocturnas tradicionales (cuatro praharas):
Primer Prahara: 19:54–22:32
Segundo Prahara: 22:32–25:11 (equivale a 01:11 del 16 de febrero)
Tercer Prahara: 25:11–27:49 (01:11–03:49 del 16 de febrero)
Cuarto Prahara: 27:49–30:28 (03:49–06:28 del 16 de febrero)
Nishita Kāla (punto medio de la noche):
24:50–25:32 (00:50–01:32 del 16 de febrero)
Este es el momento más sagrado, el “corazón” de Mahāśivarātri, ideal para la ofrenda de luz, bilva-patra, agua, leche y recitación del oṁ namaḥ śivāya.
Brahma Muhūrta (del día 16):
Aproximadamente 04:30–05:18
Momento para meditación silenciosa en Śiva, previo al parāṇa.
Cómo observar Mahāśivarātri
(Guía tradicional)
Víspera – 14 de febrero
Consumir una sola comida antes del atardecer.
Realizar snāna, limpiar el hogar y preparar el altar con simplicidad.
Asumir el vrata-saṅkalpa con devoción.
Día de Mahāśivarātri – 15 de febrero
Mantener ayuno total, ayuno parcial o ayuno con frutas según las posibilidades.
Practicar silencio interior, contemplación y japa .
Evitar distracciones y conversaciones innecesarias
Noche sagrada de Śiva – 15 para 16 de febrero
Dividir la noche en cuatro praḥaras.
En cada praḥara, realizar:
• ofrenda de agua (abhiṣeka simple, si usted conoce aquellos que son elaborados y específicos, realícelos segun su formacion y linaje)
• recitación de oṁ namaḥ śivāya,
• lectura de versos devocionales,
• meditación en el aspecto silencioso de Śiva.
Durante Nishita Kāla, encender una lámpara de Ghī, ofrecer bilva y meditar profundamente.
Parāṇa – 16 de febrero, entre 06:28 y 09:04
Romper el ayuno con alimentos livianos y sattvicos.
Ofrecer primero el alimento internamente, con agradecimiento.
Compartir una parte como anna-dāna, gesto final que completa el vrata.
El nombre Mahāśivarātri combina tres raíces significativas: mahā (grande), śiva (auspicioso, benéfico) y rātri (noche). En sentido espiritual, designa la noche de la disolución de la dualidad, cuando la consciencia se vuelve una con la fuente. En los Purāṇas —especialmente el Śiva Purāṇa y el Liṅga Purāṇa— se relata que, en esta noche, el Señor Śiva asumió la forma del Liṅga Jyotir, el pilar infinito de luz que ningún ser pudo medir en su principio ni en su fin. Por eso, la simbología central de la festividad es un Liṅgam representando la consciencia pura, sin comienzo ni fin.
El Mahāśivarātri no celebra un acontecimiento externo, sino un estado de experiencia interior. Se dice que, durante esta noche, la energía vital de la Tierra se eleva naturalmente por la columna vertebral humana, favoreciendo la meditación profunda. Los sādhakas permanecen despiertos, en vigilia, cantando el Pañcākṣari-mantra y realizando abhiseka (baños rituales) al Śiva Liṅga con agua, leche, miel o flores blancas. Cada ofrenda simboliza la purificación de una emoción: el agua disuelve la impureza, la leche calma el deseo, la miel dulcifica la palabra y las flores representan la pureza del pensamiento entre otras cosas.
Śiva no es una representación divina separada o diferente, sino el principio de consciencia que mora en todo. Mahāśivarātri es la celebración del Ser que se reconoce a sí mismo más allá del tiempo y de la forma. Como se expresa en el Śvetāśvatara Upaniṣad :
“eko hi rudro na dvitīyāya tasthuḥ” —
“Uno solo es Rudra; no hay segundo junto a Él.”
Desde la perspectiva cósmica, rātri (noche) representa el retorno de la manifestación a su causa. Así como el día simboliza la expansión, la noche simboliza el repliegue de toda energía hacia la fuente silenciosa del Ser. Mahāśivarātri es, por tanto, la noche de la reabsorción del universo en la consciencia pura.
En la India, millones de personas visitan los templos de Śiva, ayunan durante todo el día y permanecen despiertas hasta el amanecer recitando himnos del Rudrādhyāya del Yajurveda y versos del Śiva Mahimna Stotram.
En esta noche, la mente se disuelve como la luna que desaparece, y el alma se reconoce como el espacio que la contiene. Śiva no está en el templo ni en el Himalaya: está en el instante donde cesa la búsqueda. Mahāśivarātri es ese instante, la noche en la que todo se une, y el sonido silencioso del universo pronuncia su propio nombre: oṁ.
En el corazón del mes lunar, cuando la Luna desaparece por completo del cielo nocturno, ocurre Darśa Amāvāsyā —el amāvāsyā tithi, o día de la luna nueva, durante el mes de Phālguna-māsa. Esta fecha marca un instante de profunda introspección, cuando la luz visible se retrae y toda la energía de la creación parece volver a su origen silencioso.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Amāvāsyā
Finalización: 17 de febrero de 2026, 09:00
Según el principio del Udaya Tithi, la Amāvāsyā corresponde al martes 17 de febrero de 2026, ya que el tithi se encuentra activo durante el amanecer.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Después de las 09:00, preferiblemente entre 09:00 y 12:00.
El parāṇa marca el cierre consciente del voto y el retorno a la vida cotidiana con gratitud y equilibrio.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa (mes lunar):
Amānta: Māgha Māsa
Paurṇimānta: Phālguna Māsa
En el hemisferio sur, corresponde al tramo final del verano, en transición hacia el otoño.
Vāra: Maṅgalavāra – martes, regido por Maṅgala (Marte).
Día favorable para la acción disciplinada, la purificación y el esfuerzo interior.
Nakṣatra:
Dhaniṣṭhā Nakṣatra hasta las 12:46;
luego la Luna ingresa en Śatabhiṣaj Nakṣatra.
Dhaniṣṭhā expresa generosidad y ritmo; Śatabhiṣaj simboliza purificación y profundidad introspectiva.
Yoga:
Parigha Yoga hasta las 15:59;
luego Śiva Yoga.
Parigha impulsa la superación consciente de obstáculos; Śiva Yoga favorece sosiego, desapego y claridad silenciosa.
Karaṇa:
Nāgava Karaṇa hasta las 09:00;
luego Kiṁstughna Karaṇa hasta las 20:47.
Ambos karaṇas pueden sostener votos, recitación y ofrendas sencillas.
Amanecer: 06:29
Atardecer: 19:51
Puesta de la Luna: 20:03
(No hay salida lunar visible antes del amanecer .)
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:45–05:33
Momento para meditación, japa y preparación interna antes del amanecer.
Abhijit Muhūrta: 12:43–13:37
Intervalo solar apropiado para actos de dharma, decisiones claras y ofrendas devocionales.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:35–19:55
Instante suave del ocaso para ofrecer luz y cerrar el día con gratitud.
Cómo observar Darśa Amāvāsyā
(Guía tradicional)
Antes del amanecer (04:45–06:29)
Realizar snāna (baño ritual) en silencio y contemplación.
Recitar mentalmente un mantra de la iṣṭa-devatā y preparar la mente para el día.
Mañana
Mantener ayuno total o parcial según la capacidad personal.
Practicar introspección, svādhyāya y japa.
Ofrecer gratitud a los ancestros y cultivar la actitud simbólica de renovación que trae Amāvāsyā.
Parāṇa (09:00–12:00)
Romper el ayuno una vez finalizado el tithi, preferentemente con alimentos simples y sattvicos.
Ofrecer primero el alimento mentalmente y, si es posible, compartir una porción como anna-dāna.
Tarde y atardecer
Mantener sobriedad, silencio interior y actitud de agradecimiento.
En el Godhūlī Muhūrta, encender una lámpara y cerrar el día con una breve recitación o plegaria.
El término amāvāsyā (अमावास्या) proviene de las raíces ama (“juntar, reunir”) y vas (“morar, residir”), refiriéndose al momento en que el Sol y la Luna “moran juntos” en la misma longitud celeste, simbolizando la unión de los dos principios complementarios de la vida: la consciencia (Sūrya) y la mente (Candra). Darśa (दर्श), por su parte, significa “visión” o “observancia”, y en los Śrauta-sūtras designa los antiguos rituales sagrados realizados precisamente en la luna nueva (Darśa-yajña). Así, Darśa Amāvāsyā es la “amāvāsyā de la visión interior”, el momento de mirar sin distracción hacia la fuente de todo.
Los Brāhmaṇas y el Taittirīya Saṁhitā (escrituras sagrada) describen que las lunas llenas y nuevas son momentos sagrados llamados Darśa-paurṇamāsa yajña, realizados cada quincena por los antiguos ṛṣis para mantener el equilibrio entre las fuerzas solares y lunares. Mientras que Paurṇamāsa simboliza la expansión, Darśa representa la contracción: un ciclo de inhalación y exhalación cósmica, reflejo del pulso del universo.
Espiritualmente, Darśa Amāvāsyā enseña la importancia del vacío como fuente de renovación, este es un tiempo del recogimiento, de silencio y de introspección profunda. En la Kaṭha Upaniṣad (2.20) se dice:
“tameva bhāntam anubhāti sarvaṁ, tasya bhāsā sarvam idaṁ vibhāti” —
“De Él, que brilla por sí mismo, todo resplandece; por Su luz todo se ilumina.”
Esta enseñanza cobra especial fuerza durante la luna nueva, cuando la luz externa se ausenta y el ojo interior ha volverse hacia la fuente de toda luminosidad.
En la India, este día se dedica también al Señor Śiva y a las formas femeninas sagradas de la Divinidad, especialmente a Durgā o Kālī, quienes representan el principio que destruye la ignorancia. Muchos sādhakas practican ayuno parcial o completo, meditación silenciosa y limpieza de altares, preparando el espacio interior para el siguiente ciclo lunar.
Las prácticas recomendadas incluyen una dieta simple desde el amanecer hasta el crepúsculo, ayuno para quienes gusten, realizar tarpana con agua y semillas de sésamo, encender una lámpara de ghī en silencio al anochecer, y dedicar tiempo especial a la meditación y a la repetición del mantra.
Darśa Amāvāsyā es una enseñanza sobre el arte del retorno: cuando todo parece disolverse, lo eterno se revela y el cosmos, interno y externo se prepara para expandirse nuevamente.
La Amalakī Ekādaśī se celebra en la undécima jornada lunar (ekādaśī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Phālguna. Esta fecha ocupa un lugar singular dentro del ciclo de los Ekādaśīs, ya que está asociada no solo al ayuno y la purificación del cuerpo y la mente, sino también al principio de la renovación vital y la gratitud hacia la naturaleza.
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 26 de febrero de 2026, 16:03
Finalización: 27 de febrero de 2026, 14:02
Según el principio del Udaya Tithi, la observancia de Amalakī Ekādaśī corresponde al viernes 27 de febrero de 2026, ya que el tithi de Ekādaśī está activo durante el amanecer.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Sábado 28 de febrero de 2026, entre 06:41 y 09:16, antes de la finalización de Dvādaśī, que concluye a las 12:13.
El parāṇa marca el cierre consciente del vrata y el retorno a la vida cotidiana con claridad y gratitud.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Phālguna Māsa, dentro del tramo final del verano del hemisferio sur, con la Luna aproximándose hacia la fase luminosa previa a la Pūrṇimā de marzo.
Vāra: Śukravāra – viernes, día regido por Śukra (Venus).
Día favorable para la suavidad, la devoción, la armonía interior y los votos de naturaleza sattvica.
Nakṣatra:
Previo al amanecer del 27 prevalece Uttarabhādrapadā Nakṣatra, regido por Ahirbudhnya, asociado a profundidad interior, estabilidad emocional y purificación suave.
Hacia el mediodía y la tarde ingresa Revatī Nakṣatra, símbolo de dulzura, protección y guía espiritual.
Yoga:
Durante la jornada domina Śobhana Yoga, auspicioso para votos, recitación, estudio y claridad interior.
Karaṇa:
Durante la madrugada y la mañana se sostiene Taitila Karaṇa, seguido por Gara Karaṇa hacia la tarde, ambos propicios para sādhana suave, ofrendas devocionales y japa.
Amanecer: 06:33
Atardecer: 19:47
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:49–05:37
Momento perfecto para meditación, japa y toma del saṅkalpa del vrata.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:42–13:30
Intervalo solar central muy favorable para actos de dharma, estudio o recitación del Viṣṇu Sahasranāma.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:32–19:52
Instante ideal para ofrecer luz y cerrar el día con gratitud devocional.
Cómo observar Amalakī Ekādaśī
(Guía tradicional)
Víspera — 26 de febrero
Consumir una sola comida antes del atardecer.
Realizar snāna (baño ritual) y preparar el altar con simplicidad.
Asumir el vrata-saṅkalpa para el día siguiente.
Día de Ekādaśī — 27 de febrero
Despertar durante Brahma Muhūrta.
Realizar baño purificador y encender una lámpara.
Mantener ayuno total, parcial o moderado según la capacidad.
Recitar himnos dedicados a Viṣṇu, especialmente el Viṣṇu Sahasranāma.
Contemplar el simbolismo del Āmala (amla / grosella india) como representación de pureza, claridad y protección.
Practicar caridad, servicio sencillo y meditación serena.
Parāṇa — 28 de febrero, 06:41–09:16
Romper el ayuno en el intervalo adecuado, antes de la finalización de Dvādaśī.
Consumir alimentos suaves y sattvicos.
Ofrecer primero el alimento y, si es posible, compartir una parte como anna-dāna.
La palabra Amalakī proviene del sánscrito āmalaka (आमलक), el nombre del árbol conocido como Phyllanthus emblica o grosella india, considerado sagrado en toda la India védica. En los Purāṇas, este árbol es descrito como la morada de Viṣṇu, símbolo de longevidad, pureza y sabiduría. Su fruto, de sabor predominantemente ácido y altamente nutritivo, representa la energía equilibrada de los cinco elementos y la capacidad del alma para mantenerse fresca y pura aun en medio del cambio.
El origen de este Ekādaśī se narra en el Brahmāṇḍa Purāṇa y el Bhaviṣya Purāṇa, el rey Citraratha del reino de Vaidisha observó este voto con gran devoción junto a sus súbditos bajo un árbol de āmalaka, ofreciendo lámparas, alimentos y recitaciones a Viṣṇu. Al hacerlo, el reino entero fue bendecido con prosperidad, salud y armonía. Desde entonces, esta fecha se considera portadora de los frutos del mérito acumulado (puṇya phala), capaz de liberar incluso de antiguas faltas o errores.
El vrata del Amalakī Ekādaśī consiste en ayunar, abstenerse de granos y cereales, mantener una actitud de contemplación y servicio, y dedicar el día a la adoración de Viṣṇu, especialmente en su forma de Govinda o Keśava. Tradicionalmente, se encienden lámparas de ghī a los pies de un árbol de āmalaka, o, en ausencia de este, se visualiza su forma luminosa.
Durante la noche, se acostumbra a realizar vigilias devocionales (jāgaraṇa), cantando himnos y recordando el nombre del Señor.
La Amalakī Ekādaśī representa la pureza en acción. Si en Vijayā Ekādaśī se vence al obstáculo, aquí se celebra la restauración del equilibrio. La energía que se liberó en la lucha se transforma en gratitud. El árbol de āmalaka se convierte en metáfora del sādhaka: enraizado en la tierra – el mundo-, florece en el cielo de la conciencia.
Desde el punto de vista simbólico, Amalakī es el principio del renacer. Los sabios explican que así como el fruto del āmalaka purifica la sangre y fortalece el cuerpo, el voto de este Ekādaśī purifica la mente y fortalece la determinación espiritual. En el Padma Purāṇa se afirma:
“āmalakyāḥ phalaṁ yasya hastasthaṁ bhavati dine,
tasya pāpaṁ vinaśyeta sarvaṁ viṣṇu-prasādataḥ.”
“Quien sostiene el fruto del āmalaka en este día, ve disolverse todos sus errores e ignorancia por la gracia de Viṣṇu.”
En Argentina y el hemisferio sur, Amalakī Ekādaśī coincide con el cierre del verano, cuando los frutos alcanzan su madurez y la naturaleza ofrece su abundancia. Esta sincronía refleja la enseñanza esencial del voto: reconocer que la prosperidad no proviene del esfuerzo aislado, sino de la armonía entre la acción humana y el orden natural. En este sentido, Amalakī Ekādaśī es también una celebración ecológica ancestral, que recuerda el valor de la reciprocidad con la Tierra y el deber de preservarla.
“pṛthivyāṁ yad idaṁ sarvaṁ prāṇaṁ brahma sanātanam” —
“Todo lo que vive en la Tierra es el aliento eterno de Brahman.”
Meditativamente, esta jornada enseña que la pureza es presencia: vivir sin residuos, actuar sin orgullo, y ofrecer sin esperar. Así, bajo la luz de Amalakī Ekādaśī, la mente se vuelve transparente, como el fruto que da nombre a esta fecha: claro, vivo y lleno de la esencia del Ser.
Phālguna-caitra MARZO 2026
La Phālguna Pūrṇimā (फाल्गुन पूर्णिमा) es la luna llena que marca el cierre del año lunar védico y el umbral hacia un nuevo ciclo. En 2026, se celebrará el 3 de marzo, cuando el cielo exhiba su plenitud luminosa antes de comenzar el tránsito hacia la renovación. Esta fecha, considerada una de las pūrṇimās más auspiciosas del calendario, une en sí misma el gozo de la culminación y la quietud que precede al renacer.
El término Phālguna deriva de la nakṣatra Phālgunī, asociada con la gracia y la fertilidad de la vida. Por eso, en los textos védicos se considera este mes como una época de expansión natural, donde los frutos de las acciones maduran y el ser humano es llamado a ofrecerlos de regreso al orden universal (ṛta). Este pūrṇimā tithi, en su sentido simbólico, no representa sólo la plenitud de la luna, sino la realización del propósito del tiempo: cada acto encuentra aquí su conclusión luminosa.
Phālguna Pūrṇimā
3 de marzo de 2026 – (UTC−3)
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 2 de marzo de 2026, 09:25
Finalización: 3 de marzo de 2026, 08:37
Según el principio del Udaya Tithi, la Phālguna Pūrṇimā corresponde al martes 3 de marzo de 2026, ya que el tithi de Pūrṇimā está vigente durante el amanecer.
La observancia del upavāsa (ayuno) se realiza tradicionalmente el lunes 2 de marzo, día en que comienza el tithi.
Salida de la Luna: 19:38
Momento propicio para la contemplación de la Luna llena, ofrenda de luz y recitación devocional.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Después de las 08:37 del 3 de marzo de 2026, preferiblemente tras el amanecer y antes del mediodía.
El parāṇa marca el cierre consciente del voto, devolviendo al sādhaka a la acción cotidiana con equilibrio y gratitud.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Phālguna Māsa, que en el hemisferio sur corresponde al tramo final del verano, tiempo de maduración, plenitud y preparación para el cambio estacional hacia el otoño.
Vāra: Maṅgalavāra – martes, regido por Maṅgala (Marte).
Día que favorece la determinación, la energía disciplinada y la claridad en la acción.
Amanecer: 06:41
Atardecer: 19:36
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:53–05:41
Momento de silencio interior, meditación, japa y preparación del voto.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:43–13:31
Intervalo solar favorable para actos de dharma, reflexión y ofrendas.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:21–19:41
Instante del ocaso para la ofrenda de luz y el cierre devocional del día.
Cómo observar Phālguna Pūrṇimā
(Guía tradicional)
Víspera / Upavāsa — lunes 2 de marzo
Mantener ayuno total o parcial según la capacidad.
Realizar snāna (baño ritual) y preparar el altar con sencillez.
Dedicar tiempo a recitación, lectura devocional o contemplación silenciosa.
Día de Pūrṇimā — martes 3 de marzo
Despertar antes del amanecer si es posible.
Mantener una actitud de claridad, equilibrio y gratitud.
Durante la tarde y noche, contemplar la Luna llena y ofrecer luz, agua o una plegaria interior.
Parāṇa — 3 de marzo, después de las 08:37
Romper el ayuno una vez finalizado el tithi.
Consumir alimentos simples y sattvicos.
Ofrecer primero el alimento de manera interna y, si es posible, compartir una parte como anna-dāna.
Los antiguos ṛṣis – videntes – comprendieron que el brillo de la luna llena era un reflejo del corazón purificado. Así, Phālguna Pūrṇimā es una jornada de purificación interior más que de celebración externa. En los Purāṇas se describe que quienes practican caridad, recitan mantras y ofrecen alimentos en este día cosechan el mérito de muchas austeridades. El Mahābhārata (Anuśāsana Parva, 94.36) afirma:
“dānam phālguna-pūrṇāyāṁ sarva-yajñaphala-pradam” —
“Dar en caridad durante la luna llena de Phālguna otorga los frutos de todos los sacrificios.”
Aunque en la India esta fecha está asociada a festividades como Holikā Dahana y Dol Pūrṇimā, su trasfondo filosófico es más profundo: representa la reconciliación de las polaridades —el fuego y el agua, el color y la transparencia, el sonido y el silencio—. Es el día en que el tiempo se detiene por un instante para recordarnos que la plenitud no consiste en poseer, sino en contemplar sin añadir nada.
En el hemisferio sur, Phālguna Pūrṇimā coincide con el final del verano, cuando los días aún son cálidos pero la naturaleza comienza su descenso hacia el equilibrio otoñal. El aire se vuelve más claro, los sonidos se aquietan, y el alma, siguiendo el pulso de la tierra, se prepara para soltar. Este contexto estacional armoniza perfectamente con el sentido védico de la fecha: cerrar el ciclo con gratitud y entrega.
Las prácticas recomendadas incluyen el baño matinal (snāna) al amanecer, ofrecer agua o flores al Sol naciente, realizar donaciones a quienes lo necesitan y mantener una actitud de silencio y recogimiento interior. En muchos hogares tradicionales se enciende una lámpara de aceite o ghī al anochecer frente a la luna llena, visualizando que su luz purifica los pensamientos y devuelve la serenidad a la mente.
Un mantra apropiado para meditar durante esta pūrṇimā es:
“oṁ pūrṇamadaḥ pūrṇamidaṁ pūrṇāt pūrṇam udacyate” (Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad 5.1.1)
“Eso es plenitud, esto es plenitud; de la plenitud surge la plenitud.”
Esta enseñanza resume el espíritu de Phālguna Pūrṇimā: reconocer que la plenitud no proviene de lo que se obtiene, sino de lo que se comprende. Así como la luna refleja la luz del Sol, el ser humano refleja la consciencia divina cuando su mente está clara y su corazón apacible.
En esta noche, la luna se eleva como un espejo perfecto del alma que ha aprendido a devolver la luz. Es la culminación del viaje lunar y, a la vez, el primer paso hacia el nuevo amanecer del Caitra-māsa. Entre ambas orillas, el silencio de la plenitud se convierte en la enseñanza más pura: nada falta, nada sobra, todo es Completo.
La Holī (होली), también llamada Rañga-pañcamī o Dol Pūrṇimā, se celebra el 3 de marzo de 2026, marcando el cierre del año lunar y el inicio del ciclo de renovación. En la India, esta festividad señala el fin del invierno y la llegada de la estación de las flores, mientras que en Argentina y el hemisferio sur, coincide con los últimos días del verano, cuando la naturaleza comienza su lento descenso hacia la calma. En ambos hemisferios, Holī representa el mismo principio eterno: la renovación de la vida a través del color, la alegría y la purificación interior.
Holī
3 de marzo de 2026 – (UTC−3)
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 2 de marzo de 2026, 09:25
Finalización: 3 de marzo de 2026, 08:37
Según el principio del Udaya Tithi, la festividad de Holī corresponde al martes 3 de marzo de 2026, ya que el tithi de Pūrṇimā se encuentra activo durante el amanecer.
Holī se celebra siempre en Phālguna Pūrṇimā, marcando el cierre del mes lunar de Phālguna.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Después de las 08:37 del 3 de marzo de 2026, una vez finalizado el tithi de Pūrṇimā.
El parāṇa señala el retorno consciente a la vida cotidiana tras la vigilia, la celebración y la purificación simbólica del fuego.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Phālguna Māsa, que en el hemisferio sur corresponde al tramo final del verano, tiempo de plenitud, expansión y liberación de cargas previas al cambio estacional.
Vāra: Maṅgalavāra – martes, regido por Maṅgala (Marte).
Día que favorece la energía dinámica, la acción consciente y la expresión exterior.
Amanecer: 06:41
Atardecer: 19:36
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 04:53–05:41
Momento de silencio, recogimiento y preparación interior antes del día festivo.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:21–19:41
Instante propicio para la conclusión ritual del día y la contemplación del fuego purificador.
Cómo observar Holī
(Guía tradicional)
Holikā Dahana — lunes 2 de marzo de 2026
Se realiza la noche previa a Holī, durante Phālguna Pūrṇimā.
Encender el fuego de Holikā, símbolo de la quema de la ignorancia, el ego y las tendencias nocivas.
Ofrecer granos, madera seca o hierbas con actitud de purificación y resolución interior.
Recordar el triunfo del dharma sobre la arrogancia y el engaño.
Día de Holī — martes 3 de marzo de 2026
Celebrar la festividad como expresión de alegría, renovación y reconciliación.
Tradicionalmente se utilizan colores como símbolo de diversidad, vida y expansión.
Mantener una actitud de respeto, inclusión y ligereza interior, recordando que la esencia de Holī es la liberación del resentimiento y la rigidez.
Parāṇa — 3 de marzo, después de las 08:37
Romper cualquier ayuno observado una vez concluido el tithi de Pūrṇimā.
Compartir alimentos, dulces o preparaciones sencillas como gesto de comunión y alegría compartida.
Cerrar el día con gratitud por la renovación simbólica que trae Holī.
El origen de esta celebración se narra en el Bhāgavata Purāṇa y otros textos puránicos. En ellos se cuenta cómo el joven Prahlāda, devoto del Señor Viṣṇu, permaneció firme en su fe frente a su padre, el rey Hiraṇyakaśipu, símbolo de la arrogancia y la tiranía. En su intento de destruir la devoción de su hijo, el rey pidió ayuda a su hermana Holikā, quien poseía un manto mágico que la protegía del fuego. Ella invitó a Prahlāda a sentarse en una hoguera, pero la gracia divina invirtió los efectos del manto: Holikā fue consumida por las llamas y Prahlāda emergió ileso, protegido por su fe. Desde entonces, en la víspera de Holī se encienden hogueras —Holikā Dahana— para recordar la victoria de la devoción sobre el ego y del amor sobre el temor.
El día siguiente es el de los colores, la Rañga Holī, cuando las calles de India se llenan de polvos de múltiples tonos llamados gulāl. El gesto de arrojar color simboliza la disolución de las diferencias sociales y la expresión espontánea del afecto. Cada color tiene un sentido: el rojo representa la energía vital, el verde la armonía, el amarillo la sabiduría y el azul la serenidad del infinito. En su sentido más profundo, Holī enseña que la vida misma es un acto de coloración de la consciencia: el alma pura se reviste de experiencias, emociones y aprendizajes, solo para reconocer al final que su esencia es una y sin matiz.
El Bhāgavata Purāṇa (10.33.36) describe ese mismo juego divino en la danza de Kṛṣṇa y las gopīs:
“ānandāmbudhi-vardhanaṁ prati-padaṁ pūrṇāmṛtāsvādanaṁ” —
“Cada paso de ese juego expandía el océano de dicha y otorgaba el sabor del néctar infinito.”
En la tradición védica, los colores de Holī son vistos también como manifestaciones de los guṇas: sattva (claridad), rajas (energía) y tamas (inercia). Al jugar y reír sin pretensión, el ser humano deja de identificarse con ellos y experimenta la unidad que subyace a toda diferencia. Por eso, los sabios decían que quien participa en Holī con el corazón abierto experimenta un breve instante de mokṣa: libertad del “yo” que separa.
En el hemisferio sur, donde esta fecha cae bajo los rayos aún intensos del final del verano, la celebración adquiere un matiz especial: se convierte en una invitación a agradecer por los frutos del año, por las relaciones que florecieron y por las lecciones que maduraron. Así como los colores se disuelven en el aire, también las experiencias deben soltarse en el viento de la consciencia.
Una práctica simbólica para esta jornada consiste en preparar pigmentos naturales (como cúrcuma, harina de arroz o pétalos secos) y ofrecerlos en silencio a la imagen de Kṛṣṇa o Rādhā, visualizando que cada color representa una emoción entregada. Otra práctica recomendada es meditar al amanecer recitando el mantra:
“oṁ anandāya namaḥ” — “Reverencia al Bienaventurado, fuente de todo gozo.”
En esta fecha, el alma celebra su propia naturaleza: luminosa, libre y sin temor. Holī es el día en que la alegría se vuelve ofrenda y el amor, el único color que no se desvanece.
La Pāpamocanī Ekādaśī (पापमोचनी एकादशी), “la Ekādaśī que libera impurezas”, se celebra en la undécima jornada lunar (ekādaśī tithi) de la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Caitra, y en 2026 tendrá lugar el 14 de marzo, coincidiendo en el hemisferio sur con los primeros días del otoño. Esta transición estacional entre la expansión y el recogimiento refleja el sentido profundo de la festividad: el retorno consciente hacia el balance interior.
Pāpamocanī Ekādaśī
14 de marzo de 2026 – (UTC−3)
Pañcāṅga detallado y guía tradicional de observancia
Tithi (fase lunar):
Comienzo: 13 de marzo de 2026, 23:40
Finalización: 15 de marzo de 2026, 00:46
Según el principio del Udaya Tithi, la observancia de Pāpamocanī Ekādaśī corresponde al sábado 14 de marzo de 2026, ya que el tithi de Ekādaśī está vigente durante el amanecer de ese día.
Parāṇa (conclusión del ayuno):
Domingo 15 de marzo de 2026, entre 06:55 y 09:23, antes de la finalización de Dvādaśī, que concluye a las 01:10 del 16 de marzo.
El parāṇa marca el cierre consciente del vrata, simbolizando la liberación de cargas pasadas y el retorno a la acción cotidiana con claridad y liviandad interior.
Componentes del pañcāṅga
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa (mes lunar):
Phālguna Māsa, correspondiente en el hemisferio sur al tramo final del verano, tiempo de depuración, maduración interior y preparación para el cambio estacional hacia el otoño.
Vāra: Śanivāra – sábado, regido por Śani (Saturno).
Día especialmente adecuado para la introspección, la disciplina consciente y la purificación profunda.
Amanecer: 06:48
Atardecer: 19:28
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 05:00–05:48
Momento propicio para meditación, japa y toma del vrata-saṅkalpa.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:43–13:31
Intervalo solar favorable para actos de dharma, reflexión y lectura devocional.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 19:13–19:33
Instante del ocaso para la ofrenda de luz y el cierre sereno del día.
Cómo observar Pāpamocanī Ekādaśī
(Guía tradicional)
Víspera — viernes 13 de marzo
Tomar una sola comida antes del atardecer.
Realizar snāna (baño ritual) y preparar el espacio de práctica.
Asumir el vrata-saṅkalpa con intención clara de purificación y liberación interior.
Día de Ekādaśī — sábado 14 de marzo
Despertar durante Brahma Muhūrta.
Mantener ayuno total, parcial o moderado según la capacidad personal.
Recitar mantras de Śrī Viṣṇu, especialmente oṁ namo nārāyaṇāya, o leer el Viṣṇu Sahasranāma.
Cultivar silencio, introspección y honestidad interior, reconociendo aquello que debe ser soltado.
Practicar caridad y servicio con actitud humilde.
Parāṇa — domingo 15 de marzo, 06:55–09:23
Romper el ayuno dentro del intervalo indicado, antes de la finalización de Dvādaśī.
Consumir alimentos simples y sattvicos.
Ofrecer primero el alimento de manera interna y, si es posible, compartir una parte como anna-dāna, completando así el espíritu purificador de Pāpamocanī Ekādaśī.
El nombre Pāpamocanī se forma de pāpa (“falta moral, error, acción que oscurece”) y mocana (“liberación, disolución”). Por tanto, significa literalmente “aquello que disuelve las faltas”. Pero el término pāpa en el lenguaje védico no tiene una connotación de culpa: designa simplemente aquello que genera confusión o desarmonía en la mente. Pāpamocanī Ekādaśī es el día en que esa confusión se aclara, no por castigo, sino por comprensión.
La historia tradicional de esta Ekādaśī aparece en el Bhaviṣya Purāṇa y el Harivaṁśa Purāṇa. En ella, el sabio Medhāvī, hijo del ṛṣi Cyavana, fue seducido por una ninfa celestial (apsarā) llamada Manjughoṣā, quien lo distrajo de su austeridad durante años. Cuando el sabio tomó conciencia de su distracción, la maldijo y ambos sufrieron las consecuencias de su propio olvido. Arrepentida, la apsarā preguntó cómo liberarse de su falta, y el sabio le enseñó la práctica de Pāpamocanī Ekādaśī-vrata. Cumpliendo el voto con sinceridad, la mente de ambos se purificó, recobrando la claridad perdida. Así, el Purāṇa concluye:
“pāpān mocayate sarvān nāmnāpi pāpamocanī” —
“Solo su nombre libera de todas los errores.”
El propósito esencial de esta observancia no es redimir errores pasados, sino despertar una visión lúcida de causa y efecto. los vratas como este ofrecen un marco simbólico que ayuda a alinear el cuerpo, la palabra y la mente en un mismo propósito. Durante esta fecha, se recomienda el ayuno o alimentación liviana, abstenerse de distracciones sensoriales y dedicar el día al silencio, al estudio o al servicio desinteresado.
La recitación de los nombres de Viṣṇu —en especial “oṁ śrī govindāya namaḥ”— y la lectura del capítulo 7 del Bhagavad Gītā son prácticas apropiadas, pues en ellos se revela la naturaleza de la sabiduría que disuelve la ignorancia. Pāpamocanī es, en este sentido, una Ekādaśī de autoobservación y reconciliación: observar sin juicio y dejar que la luz del entendimiento purifique.
En el hemisferio sur, el clima de esta fecha invita naturalmente al recogimiento. Los días comienzan a acortarse, el calor se atenúa y el entorno se vuelve propicio para el silencio. Es un tiempo ideal para la introspección, para escribir o meditar sobre aquellas acciones o pensamientos que ya no sostienen la verdad interior. La práctica puede incluir encender una lámpara de guī al anochecer, contemplando su llama como símbolo del conocimiento que consume la oscuridad mental, recitando suavemente el verso de la Muṇḍaka Upaniṣad (2.2.9):
“bhidyate hṛdaya-granthiś chidyante sarva-saṁśayāḥ,
kṣīyante cāsya karmāṇi tasmin dṛṣṭe parāvare.”
“Cuando se realiza lo Supremo, los nudos del corazón se disuelven, las dudas se cortan y las acciones pierden su poder de atar.”
Culturalmente, Pāpamocanī Ekādaśī es considerada la última Ekādaśī del año védico, antes de Caitra Navarātra, y simboliza la purificación final del ciclo lunar. Es la culminación de un proceso de desapego progresivo: mientras el año avanza hacia su fin, el alma se prepara para renacer con claridad.
En Argentina, puede comprenderse esta fecha como un llamado a limpiar no solo los hábitos, sino también las emociones: vaciar la mente de juicios, reconciliarse con el pasado y abrir espacio para la nueva estación.
El fruto (phala) de esta observancia, según los textos, no es material, sino espiritual: la paz del corazón. Por eso el Padma Purāṇa enseña:
“na dānair na tapaḥ śuddhiḥ pāpamocanī-vratāt parā” —
“Ninguna caridad o penitencia purifica más que la observancia de Pāpamocanī Ekādaśī.”
Así, bajo esta luna oscura que anuncia la renovación, el sādhaka no busca borrar su historia, sino entenderla. La verdadera pāpamocanā —la liberación de la falta— ocurre cuando el alma deja de verse como culpable y se reconoce como pura consciencia: eterna, libre y luminosa como el fuego que ilumina su propia sombra.
La Darśa Amāvāsyā (दर्श अमावास्या), la luna nueva del mes de Caitra-māsa, ocurrirá el 18 de marzo de 2026, marcando un instante de profunda renovación interior. Este día representa el momento en que el Sol y la Luna se unen en el mismo signo zodiacal – a conjunción llamada amāvāsyā – y toda la energía lunar se funde en la solar, simbolizando el reencuentro de la mente con la consciencia.
El término amāvāsyā proviene de las raíces ama (“unión, juntar”) y vas (“morada, residencia”); literalmente significa “el día en que el Sol y la Luna moran juntos”. Darśa, por su parte, significa “visión” o “observancia”. En los antiguos Śrauta-sūtras se usaba para designar el Darśa-yajña, el sacrificio realizado en la luna nueva, destinado a restablecer el equilibrio del cosmos y de la mente. Así, Darśa Amāvāsyā es la jornada del mes dedicada al silencio, la purificación y el ofrecimiento interior.
Según el Manu Smṛti (3.284) y el Taittirīya Brāhmaṇa, este día está consagrado a los pitṛs – los ancestros -. Se considera el momento más auspicioso para ofrecer gratitud y alimento a quienes nos precedieron, a través del rito conocido como pitṛ-tarpaṇa, que consiste en verter agua mezclada con semillas de sésamo negro (tila) mientras se recitan mantras en su honor. Esta práctica simboliza la continuidad del flujo vital y el reconocimiento de que la existencia individual es parte de un linaje espiritual y humano más amplio. Recordar a los ancestros en amāvāsyā busca reconocer su presencia en nuestra memoria y conducta.
Los Brāhmaṇas señalan que las dos fases lunares extremas —pūrṇimā y amāvāsyā— representan los polos de la respiración cósmica: expansión y contracción. Durante pūrṇimā, la energía tiende hacia el exterior; durante amāvāsyā, retorna hacia la fuente. Por ello, Darśa Amāvāsyā es el día ideal para ayunar, guardar silencio (mauna), y meditar en el ciclo de dar y recibir. El Atharva Veda (19.47.1) expresa esta comprensión:
“yad asya prāṇo niḥśvasiti tad viśvaṁ niḥśvasitam” —
“Cuando la respiración de este Ser se exhala, el universo entero exhala con Él.”
Así, la luna nueva se convierte en metáfora del reposo divino: el universo respira hacia adentro.
En la India, es también un día propicio para honrar al Señor Śiva o a Devī Kālī, quienes encarnan el principio de disolución (saṁhāra). En muchos templos, se realiza un abhiseka con agua, leche o miel al Śiva Liṅga, invocando la purificación de toda acción pasada. Los sādhakas dedican la noche a la meditación y a la repetición del Pañcākṣara-mantra:
recordando que el verdadero silencio no es la ausencia de sonido, sino la presencia del Ser.
En Argentina y el hemisferio sur, esta Darśa Amāvāsyā coincide con los primeros días otoñales: la luz se suaviza, los vientos cambian, y la naturaleza inicia su retorno a la calma. La estación y el tithi comparten el mismo lenguaje: recogimiento, desapego y purificación. Así como los árboles dejan caer sus hojas, el sādhaka es invitado a liberar pensamientos, juicios o apegos que ya cumplieron su función.
Una práctica sencilla para esta jornada consiste en ofrecer agua o flores hacia el poniente al atardecer, en silencio, pensando en los maestros y antepasados que abrieron el camino. Puede recitarse el mantra védico:
Om pitṛbhyo namaḥ, oṁ śāntiḥ śāntiḥ śāntiḥ
“Reverencia a los ancestros; paz, paz, paz.”
También se puede meditar en la enseñanza del Kaṭha Upaniṣad (2.20):
tameva bhāntam anubhāti sarvaṁ, tasya bhāsā sarvam idaṁ vibhāti.
“De Él, que brilla por sí mismo, todo se ilumina; por Su luz, todo esto brilla.”
Durante esta luna nueva, la oscuridad es comprendida como el rostro invisible de la luz. El alma, al igual que la Luna, no ha desaparecido: solo descansa en su fuente. Darśa Amāvāsyā nos enseña que cada final es un retorno, y cada silencio, una semilla del próximo amanecer. En ese instante sin forma ni reflejo, la existencia respira hacia adentro y el sādhaka recuerda: Aham eva jyotiḥ – “Yo soy la Luz misma.”
El Caitra Navarātra (चैत्र नवरात्र), el “Festival de los Nueve Días de la Diosa”, comenzará el 19 de marzo de 2026, coincidiendo con la luna nueva (amāvāsyā) recién pasada y el inicio del mes de Caitra, primer mes del año según el calendario védico. En el hemisferio sur —y en particular en Argentina— esta fecha se sitúa en pleno comienzo del otoño, cuando la naturaleza reduce su ritmo y la energía de la Tierra se interioriza. En el norte, sin embargo, marca el inicio de la primavera. Este contraste estacional ofrece un simbolismo hermoso: mientras en India la energía de śakti brota hacia afuera, en el sur se repliega hacia dentro, revelando que la renovación puede ocurrir tanto en la expansión como en el recogimiento.
El término Navarātra significa “nueve noches” (nava = nueve, rātra = noche). En la tradición śākta, estos días están dedicados a la adoración de la Madre Divina en sus tres aspectos fundamentales: Durgā, Lakṣmī y Sarasvatī, que representan la purificación, la abundancia y la sabiduría, respectivamente. Cada conjunto de tres noches simboliza una fase de la transformación interior del sādhaka:
1) La primera tríada (días 1–3) invoca la energía de Durgā, la fuerza que destruye las limitaciones internas.
2) La segunda tríada (días 4–6) honra a Lakṣmī, la generosidad que florece cuando la mente se purifica.
3) La tercera tríada (días 7–9) está consagrada a Sarasvatī, la claridad y conocimiento que brotan del silencio interior.
El Caitra Navarātra es también llamado Vasanta Navarātra, pues coincide con la estación de la primavera en el hemisferio norte y con el despertar simbólico de la naturaleza. Según el Mārkaṇḍeya Purāṇa, en este período el cosmos entero se renueva bajo el poder de la Madre Divina, que se manifiesta en múltiples formas para restablecer el orden (dharma). Este texto, que contiene el célebre Devī Māhātmya (también conocido como Caṇḍī Pāṭha), describe cómo la Madre Divina destruye las fuerzas del ego – los asuras Mahiṣa, Śumbha y Niśumbha – devolviendo la armonía al mundo.
En Caitra Navarātra, cada amanecer simboliza una fase del despertar de la consciencia. Los textos tántricos explican que estas nueve noches son un viaje interior por los niveles de energía (cakras) del ser humano: de la base de la materia (Mūlādhāra) al loto de mil pétalos (Sahasrāra). El sādhaka que las atraviesa con devoción experimenta que Ella no es una fuerza externa, sino la vibración de su propio ser.
En el contexto argentino, el Navarātra coincide con el comienzo del año académico y con la energía introspectiva del otoño. Por ello, su observancia puede adaptarse a la práctica de la meditación, la recitación del Devī Sūktam, la lectura diaria de un capítulo del Devī Māhātmya, o simplemente mantener un altar con flores blancas o rojas, dedicando algunos minutos al silencio y a la gratitud.
El Kularṇava Tantra enseña:
yatra yatra sthitā nārī, tatra tatra sadā śaktiḥ.
“Dondequiera que mora una mujer, allí reside la energía divina.”
Esta frase recuerda que Navarātra no es solo una celebración ritual, sino un reconocimiento de lo femenino como principio cósmico: la potencia (śakti) que sostiene, crea y transforma.
El día inicial, Pratipadā tithi, se considera extremadamente auspicioso para comenzar proyectos, votos o estudios espirituales. Los antiguos textos recomiendan que ningún ācārya inicie enseñanzas complejas en esta fecha, sino que la dedique a la contemplación y al encendido de la llama interior.
Así, el 19 de marzo de 2026, bajo el cielo otoñal del hemisferio Sur, comienza una de las celebraciones más luminosas del calendario védico. Cada noche del Caitra Navarātra será una oportunidad para redescubrir la presencia de la Madre Divina en lo cotidiano: en la respiración, en la palabra y en el silencio. Como dice el Devī Sūktam:
ahaṁ rastrī saṁgamani vasūnām
“Yo soy la Fuerza que une a todos los seres.”
En esa unión interior, el sādhaka descubre que Ella no llega desde afuera: siempre estuvo allí, esperando ser reconocida en el corazón.
La Lakṣmī Pañcamī (लक्ष्मी पञ्चमी) se celebra el quinto día lunar (pañcamī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra, y en 2026 tendrá lugar el 22 de marzo. Esta jornada está consagrada a la adoración de Śrī Lakṣmī Devī, la encarnación de la abundancia, la armonía y la belleza espiritual. En el calendario védico, ocurre durante los primeros días del Caitra Navarātra, cuando la energía de la Diosa está en plena manifestación, irradiando prosperidad y equilibrio tanto en el mundo externo como en el interno.
El nombre Lakṣmī proviene de la raíz sánscrita lakṣ —“meta, señal, propósito”—, y simboliza la capacidad de dirigir la energía hacia lo que es auspicioso. Por eso, Lakṣmī no representa sólo riqueza material, sino la plenitud que surge de la claridad interior. Su presencia se asocia con el orden, la generosidad, la serenidad y la belleza de la mente que reconoce lo sagrado en todo. Pañcamī, “el quinto día”, marca el punto en que la luna empieza a elevar su brillo, reflejando la expansión de la gracia en el corazón del sādhaka.
En los Purāṇas, se describe a Śrī Lakṣmī emergiendo del océano de leche (kṣīra-sāgara), sosteniendo en sus manos flores de loto, oro y bendiciones. El Viṣṇu Purāṇa la presenta como la śakti inseparable de Viṣṇu, el poder que preserva y mantiene el equilibrio del universo. Su morada simbólica es el corazón puro, y su lenguaje, el silencio luminoso del contentamiento.
Según el Skanda Purāṇa, quien adora a Lakṣmī en esta fecha, realizando abluciones y encendiendo lámparas de Ghī en su honor, recibe la bendición de śānti (paz) y saṁpatti (prosperidad). La tradición prescribe un ritual sencillo: limpiar el espacio, encender una lámpara de ghī o aceite, ofrecer flores blancas o rojas y recitar el mantra:
oṁ śrīṁ mahālakṣmyai namaḥ
mientras se contempla su imagen sobre un loto. Este acto simboliza el florecimiento de la pureza en el centro del ser.
El Śrī Sūkta del Ṛg Veda, himno más antiguo dedicado a Lakṣmī, expresa:
padme sthitāṁ padmavarṇāṁ, padma-patrāyatekṣaṇām;
padmālayāṁ padmahastāṁ, vande padma-mukhīṁ harīm.
“Saludo a la radiante que mora en el loto, de ojos como pétalos, cuya morada, manos y rostro son de loto, símbolo de pureza y despertar.”
El loto, al florecer intacto sobre el agua, enseña el ideal de Lakṣmī: vivir en el mundo sin ser perturbado por él.
En el hemisferio sur y especialmente en Argentina, Lakṣmī Pañcamī coincide con los primeros días del otoño, este contexto estacional armoniza con el sentido devocional de la fecha: agradecer la abundancia recibida y cultivar desapego frente a lo que debe soltarse. Así como las hojas caen para nutrir la tierra, el sādhaka comprende que la verdadera prosperidad es circular: se da, se comparte, y retorna multiplicada.
Una práctica recomendada para esta jornada es reflexionar en tres formas de riqueza:
1) Ādhyātmika-lakṣmī — la abundancia interior, serenidad y contentamiento.
2) Ādhidaivika-lakṣmī — la armonía en la relación con lo divino y lo invisible.
3) Ādhibhautika-lakṣmī — la prosperidad material vivida con equilibrio y gratitud.
El Lakṣmī Tantra enseña que la Diosa no habita donde hay negligencia, ira o codicia, sino donde reina la atención amorosa y la pureza de intención:
śuddhe manasi lakṣmīḥ tiṣṭhati
“Lakṣmī mora en la mente pura.”
En este día, más que pedir fortuna, se busca sintonizar con la energía de armonía que sostiene la vida. Una ofrenda de agua clara, flores o incienso acompañada del canto del Śrī Sūkta puede transformar el ambiente en un espacio de paz.
En el ámbito cotidiano, Lakṣmī Pañcamī es ideal para ordenar el hogar, comenzar un nuevo proyecto, o dedicar tiempo al arte, la música o el estudio: toda expresión de belleza es, en sí misma, un acto de veneración. En la quietud del otoño argentino, cuando la luz se suaviza, la enseñanza de Lakṣmī resuena con claridad: la prosperidad no es un resultado, sino un estado del alma que vive en gratitud.
Así, Lakṣmī Pañcamī se convierte en una celebración del equilibrio, recordándonos que la verdadera abundancia no se mide en posesiones, sino en la capacidad de reconocer la perfección de cada instante. Allí donde hay pureza, belleza y devoción, Lakṣmī sonríe y mora eternamente.
La Durgāṣṭamī (दुर्गाष्टमी), también llamada Mahāṣṭamī, se celebra el octavo día lunar (aṣṭamī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra, y en 2026 caerá el 25 de marzo, dentro del ciclo sagrado del Caitra Navarātra. Es uno de los días más poderosos del año para la adoración de la Madre Divina, Śrī Durgā Devī, la encarnación de la energía protectora (śakti) que disipa toda oscuridad interior.
El nombre Durgā proviene de la raíz sánscrita durga, “fortaleza” o “aquella que destruye las dificultades” (duḥ = difícil, ga = ir o atravesar). Aṣṭamī significa “el octavo día” y simboliza el punto de máxima fuerza dentro del ciclo lunar ascendente. En los textos tántricos y puránicos, Durgāṣṭamī representa el instante en que la energía divina alcanza su expresión más intensa: el equilibrio entre el ascenso de la devoción y la manifestación del poder interior.
Según el Mārkaṇḍeya Purāṇa, que contiene el célebre Devī Māhātmya o Caṇḍī Pāṭha, fue en el octavo día cuando la Diosa, en su forma guerrera, derrotó a los demonios Mahiṣāsura y sus huestes. Este evento simboliza la victoria de la consciencia sobre la inercia y el ego, de la sabiduría sobre la ignorancia. En la descripción puránica, Durgā no es un principio externo, sino la fuerza interna que se eleva cuando la mente es pura y la fe está firme. El texto declara:
ya devī sarva-bhūteṣu śakti-rūpeṇa saṁsthitā,
namastasyai namastasyai namastasyai namo namaḥ.
“Saludo una y otra vez a Aquella que mora en todos los seres como energía y poder.”
Durgāṣṭamī forma parte de los tres días culminantes del Navarātra, junto con Navamī y Daśamī (Vijayadaśamī). En este día, la devoción se transforma en ofrenda total. Se realizan pūjās especiales a la Diosa con flores rojas, arroz, lámparas y mantras del Caṇḍī Pāṭha. En muchas tradiciones, se lleva a cabo el ritual del Kumārī Pūjā, donde se honra a niñas preadolescentes como manifestaciones vivas de la energía divina (Kanyā Devī), recordando que la pureza, la inocencia y la potencia creadora son aspectos inseparables del mismo principio sagrado.
En los Vedas, la figura de Durgā se comprende como la energía dinámica de Brahman: la fuerza a través de la cual lo infinito se manifiesta como universo. Ella no es diferente del Absoluto, sino su aspecto activo. La adoración de Durgā, por tanto, es la contemplación del propio poder interior como expresión del Ser. El Devī Gītā (1.12) declara:
ahaṁ eva jagat sraṣṭrī, ahaṁ viśvasya pālikā,
ahaṁ yajñasya bhoktā ca, ahaṁ eva hi sarvataḥ.
“Yo soy la creadora del universo, su sustentadora, la receptora de todas las ofrendas; en verdad, Yo soy todo.”
En el hemisferio sur y en Argentina, Durgāṣṭamī cae en pleno equinoccio otoñal, cuando la luz y la oscuridad se equilibran. Este simbolismo es profundamente significativo: así como la naturaleza equilibra sus fuerzas, también el sādhaka es invitado/a a armonizar lo activo y lo contemplativo, lo interno y lo externo. En este contexto, Durgāṣṭamī no se celebra como una lucha épica externa, sino como una oportunidad para vencer la dispersión, la apatía o el miedo que impiden el reconocimiento de la fuerza interior.
El día puede dedicarse a la lectura del Devī Māhātmya o de los Saptaśloki Durgā, siete versos esenciales que resumen el poder de la Diosa. Quienes observan ayuno (upavāsa) lo hacen no como austeridad, sino como acto de purificación de la mente, reservando la energía para la adoración.
En la tradición contemporánea, esta fecha se convierte en una invitación a honrar lo femenino sagrado: la fuerza que nutre, sostiene y protege. Es un momento ideal para agradecer a las maestras, madres y mujeres que encarnan la compasión activa de Durgā en la vida cotidiana.
Así, Durgāṣṭamī no es solo una celebración religiosa, sino un recordatorio universal: la batalla interior contra la ignorancia puede librarse en cada respiración, y la victoria llega cuando el alma reconoce que la Diosa que vence fuera es la misma consciencia que despierta dentro. En la quietud del otoño, cuando el aire es más claro y la tierra descansa, Durgā sonríe en el corazón del sādhaka y susurra:
Sarvaṁ śakti-mayaṁ jagat. – “El universo entero es energía divina.”
La Navamī (नवमी), el noveno día lunar (navamī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra, marca el punto culminante de Navarātra como el ascenso de la energía divina (śakti) en el interior del sādhaka—. En 2026, esta jornada caerá el 26 de marzo, coincidiendo con la celebración de Rāmanavamī, el nacimiento de Śrī Rāma, lo que añade un sentido profundamente luminoso y equilibrado: la unión de la devoción (Rāma) y la energía trascendente (Devī).
Etimológicamente, navamī significa “el noveno”, pero en la tradición simbólica representa el momento de madurez espiritual, cuando las fuerzas purificadas en los días anteriores alcanzan su plena expansión. Si durante las tres primeras noches del Navarātra se destruyen las limitaciones (Durgā), y en las tres siguientes se cultiva la prosperidad y la armonía (Lakṣmī), las tres últimas – culminando en Navamī – están dedicadas a Sarasvatī, la Diosa de la sabiduría, la palabra y el conocimiento interior.
El Devī Māhātmya describe que en esta fase final de la sagrada celebración, la Madre Divina adopta su aspecto más benevolente y sereno, habiendo derrotado ya a las fuerzas oscuras de la ignorancia. En el Mārkaṇḍeya Purāṇa se dice que en el noveno día, la Devī concede al sādhaka no la fuerza para luchar, sino la gracia para comprender. Ella se manifiesta como Mahā Sarasvatī, símbolo del discernimiento puro (viveka), y como Mahā Durgā, la paz posterior a la victoria.
Navamī es, por tanto, un día de gratitud, silencio y reconocimiento del poder de la sabiduría. Se cree que los deseos sinceros expresados en esta jornada – desde la claridad del corazón – fructifican con facilidad, porque la mente y la energía se hallan alineadas. En los templos y hogares, se acostumbra realizar una Sarasvatī Pūjā, colocando libros, instrumentos de arte o de estudio ante la imagen de la Diosa, invocando la pureza del conocimiento que disuelve la ignorancia.
En el plano devocional, Caitra Navamī adquiere una profundidad especial al coincidir con el nacimiento de Śrī Rāma. Mientras que Devī representa la energía que actúa, Rāma encarna el principio del dharma que guía la acción. En esta confluencia, el sādhaka reconoce que el poder (śakti) y la sabiduría (dharma-jñāna) no son opuestos, sino dos manifestaciones del mismo Brahman.
En el hemisferio sur, Navamī coincide con los primeros días otoñales, cuando la luz del día y la sombra de la tarde se equilibran. Esta armonía refleja el estado interior que se busca en la práctica: ni la expansión del verano ni el repliegue del invierno, sino la ecuanimidad del espíritu que observa con serenidad el movimiento del tiempo.
Durante esta fecha, se recomienda ayunar o mantener una dieta ligera, meditar en la mañana y ofrecer una lámpara de ghī y flores a la Diosa, preferiblemente de color blanco o amarillo, colores de claridad y desapego. Una práctica simbólica hermosa consiste en escribir un propósito o plegaria en una hoja, colocarla sobre el altar y luego recitar tres veces:
“sarvaṁ śakti-mayaṁ jagat” — “Todo el universo es energía divina.”
Este gesto recuerda que no hay separación entre la aspiración personal y el movimiento cósmico: ambos son expresiones del mismo flujo de conciencia.
Navamī no es el final del Navarātra, sino su consumación: la energía ya purificada se vuelve conocimiento. En los Tantras se dice que quien atraviesa las nueve noches con devoción y presencia interior se convierte en recipiente de la verdadera sabiduría . La Diosa, satisfecha, se revela en el corazón como comprensión viva: “Yo soy la que actúa a través de ti.”
yad devī sarva-bhūteṣu buddhi-rūpeṇa saṁsthitā,
namastasyai namastasyai namastasyai namo namaḥ.
“Saludo una y otra vez a Aquella que mora en todos los seres como sabiduría.”
La Rāmanavamī (रामनवमी), el nacimiento sagrado de Śrī Rāma, se celebra el noveno día lunar (navamī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra, y en 2026 ocurrirá el 26 de marzo, coincidiendo con el cierre del Caitra Navarātra. Es uno de los festivales más profundamente venerados del calendario védico, pues conmemora la encarnación de la virtud misma: Śrī Rāma, el ideal de dharma, devoción y nobleza.
El nombre Rāma proviene de la raíz sánscrita ram —“deleitar, morar en paz”—, y significa “Aquel en quien mora la dicha”. En el Vālmīki Rāmāyaṇa, Él es descrito no sólo como un rey ejemplar, sino como una manifestación del Ser supremo (Puruṣottama) que toma forma humana para restablecer el equilibrio del mundo. Su nacimiento, narrado en el Ayodhyā Kāṇḍa, ocurrió en el noveno día lunar de Caitra, en la ciudad de Ayodhyā, bajo la estrella Punarvasu Nakṣatra. En el texto, el rey Daśaratha realiza el sacrificio Putrakāmeṣṭi Yajña para invocar descendencia, de donde emerge un fuego sagrado que entrega la esencia divina de Viṣṇu en cuatro porciones: así nacen Rāma, Lakṣmaṇa, Bharata y Śatrughna.
Rāmanavamī no es solo una conmemoración histórica, sino un símbolo eterno: el nacimiento de la conciencia pura en el corazón humano. Cada año, en este día, el sādhaka recuerda que dentro de sí también puede nacer Rāma —la claridad, la fortaleza y el amor que vencen la confusión—. El Yoga Vāsiṣṭha declara:
yadā cittam prasannam syāt tadā rāmo’bhijāyate
“Cuando la mente se vuelve serena, entonces nace Rāma.”
El festival posee múltiples niveles de significado. En el plano devocional, se celebra como el descenso de Viṣṇu para liberar al mundo de Rāvaṇa, quien representa la arrogancia y la codicia del intelecto sin sabiduría. En el plano filosófico, Rāma es la manifestación del ātman – la conciencia testigo – que destruye a Rāvaṇa, símbolo del ego de diez cabezas: los diez sentidos que distraen al ser humano del conocimiento interior. Su victoria no es violenta, sino luminosa; el arma de Rāma es el dharma, la acción justa guiada por compasión.
En los templos y hogares, Rāmanavamī se observa con ayuno parcial (upavāsa), recitación del Rāmāyaṇa o del Rāma Rakṣā Stotram, y cantos devocionales como el Śrī Rāma Nāma Japa:
śrī rāma rāma rāmeti rame rāme manorame
sahasra-nāma tattulyaṁ rāma-nāma varānane.”
“Repetir el nombre de Rāma una sola vez equivale a recitar mil nombres del Señor Viṣṇu.”
En muchas regiones, el momento más auspicioso del día se considera el mediodía, hora en la que, según la tradición, Rāma nació. En ese instante se realizan āratis (ofrendas de luz) y El Rāma Gītā enseña que el Señor Rāma no está lejos: mora en el corazón purificado, allí donde el pensamiento cesa y la devoción se convierte en comprensión.
En el hemisferio sur, Rāmanavamī coincide con la llegada del otoño, cuando la naturaleza invita a la calma y la introspección. La figura de Rāma encarna esa misma serenidad otoñal: firmeza sin dureza, luz sin arrogancia. La energía de esta estación – de madurez, gratitud y claridad – armoniza con el espíritu de la festividad, una celebración silenciosa de la rectitud interior.
Al finalizar el día, muchos devotos realizan la ofrenda del tulasī-patra (hoja de albahaca sagrada) ante la imagen de Rāma y Sītā, pronunciando:
śrī rāmacandraṁ bhaje – “Adoro al Señor de la luz, Rāma, el que brilla en todos los corazones.”
Celebrar Rāmanavamī es abrir un espacio para recordar la virtud como fuerza viva, no como ideal lejano. En medio de los ritmos del mundo, el mensaje de Rāma permanece: actuar con verdad, hablar con bondad y vivir con ecuanimidad. Cuando estas cualidades florecen, no se trata de recordar su nacimiento en Ayodhyā, sino de presenciar su renacimiento en uno mismo.
Vijayadaśamī (विजयदशमी), también conocida como Daśaharā o Dussehrā, se celebra el décimo día lunar (daśamī tithi) de la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra, y en 2026 tendrá lugar el 27 de marzo, marcando la culminación del Caitra Navarātra iniciada el 19 de marzo. Es el día de la victoria de la luz sobre la oscuridad, del conocimiento sobre la ignorancia, y de la devoción sobre el ego.
El término Vijaya significa “victoria” y Daśamī “el décimo día”, simbolizando el triunfo del bien sobre el mal en todos los planos: físico, mental y espiritual. En los textos puránicos, este día conmemora dos grandes victorias divinas: la de Śrī Durgā sobre el demonio Mahiṣāsura, y la de Śrī Rāma sobre Rāvaṇa. Ambas representan el mismo principio: la consciencia que despierta en el corazón humano y disuelve las fuerzas internas de la confusión, el orgullo y la inercia.
En el Devī Māhātmya del Mārkaṇḍeya Purāṇa, se narra cómo la Diosa Durgā, montando su león y empuñando las armas de todos los dioses, destruye a Mahiṣa, la fuerza tamásica que simboliza la ignorancia y la complacencia. Este acto se considera como el despertar del poder interior (śakti) que aniquila los velos mentales que separan al ser humano de su naturaleza divina. La victoria de la Devī, celebrada con tambores, cantos y flores, es la victoria del alma sobre sus sombras.
Asimismo, en el Rāmāyaṇa, este día marca el retorno triunfante de Rāma a Ayodhyā tras liberar a Sītā y derrotar a Rāvaṇa. En ambos relatos, la victoria no se logra por fuerza, sino por claridad, rectitud y fe constante. Por eso, Vijayadaśamī es el día de satya (verdad) y del dharma (justicia vivida), cuando los sādhakas afirman que la verdadera conquista es la del propio corazón.
El Kularṇava Tantra dice:
sva-śatrūṇāṁ jayo yasya, sa vijayī narottamaḥ.
“Quien conquista a sus enemigos interiores es el verdadero vencedor.”
En la tradición, este día es considerado altamente auspicioso para comenzar nuevos proyectos, estudios, viajes o compromisos espirituales. Se cree que los comienzos realizados en Vijayadaśamī llevan el sello del éxito, pues la energía del cosmos está orientada hacia la expansión y la armonía. En muchas regiones de la India, se realiza el ritual de śāstra-pūjā o āyudha-pūjā, donde se limpian y consagran los instrumentos de trabajo o estudio —símbolo del servicio y la acción consciente—, ofreciendo flores y lámparas a las herramientas cotidianas con gratitud.
Una práctica tradicional consiste en escribir las primeras sílabas del alfabeto en una hoja o pizarra, representando el inicio del aprendizaje (vidyārambha). Esta costumbre recuerda que todo conocimiento verdadero comienza con reverencia, no con acumulación. Los niños en India suelen iniciar su educación formal en este día, y los estudiantes avanzados dedican tiempo al estudio de textos sagrados como el Bhagavad Gītā o el Vivekacūḍāmaṇi.
Una práctica apropiada para esta jornada consiste en encender una lámpara o diya al amanecer, ofrecer flores al Sol o a la imagen de la Diosa
La Bhagavad Gītā resume el espíritu de este día:
uddhared ātmanātmānaṁ nātmānam avasādayet;
ātmaiva hyātmano bandhur ātmaiva ripur ātmanaḥ.
“Que uno se eleve a sí mismo por sí mismo; que no se rebaje, pues el yo es amigo o enemigo de sí mismo.”
Así, Vijayadaśamī es la celebración de la victoria interior, la culminación del proceso de purificación iniciado nueve días atrás en Navarātra. En esta fecha, no se festeja un triunfo externo, sino el despertar de la fuerza divina que habita en todos los corazones. Cuando el ego se aquieta y la devoción se expande, la batalla termina y la victoria es total.
Kāmadā Ekādaśī (कामदा एकादशी) es la primera Ekādaśī después del comienzo del nuevo año lunar y ocurre durante la quincena luminosa (śukla pakṣa) del mes de Caitra. En 2026 se celebrará el 28 de marzo, inmediatamente después del ciclo de Navarātra y Vijayadaśamī, marcando un renacimiento espiritual tras la purificación y la devoción intensas de los días previos. Su nombre proviene de dos raíces sánscritas: kāma – “deseo, aspiración, anhelo” y dā -“la que otorga” o “la que concede”-, por lo que significa “la Ekādaśī que concede los deseos puros del corazón”.
Esta festividad se describe en el Varāha Purāṇa y el Garuda Purāṇa, donde Kṛṣṇa instruye al rey Yudhiṣṭhira acerca de su poder. Según la narración, un joven llamado Lalita y su esposa Lalitā, habitantes de la ciudad celestial de Ratnapura, eran músicos en la corte del rey Puṇḍarīka. Un día, por un descuido, Lalita interrumpió una presentación sin terminar una melodía devocional al Señor, lo que enfureció al rey, quien lo maldijo a convertirse en demonio. Afligida, Lalitā emprendió una austera peregrinación para liberar a su esposo, y tras realizar el ayuno y la adoración en Kāmadā Ekādaśī, la maldición fue levantada. El relato simboliza cómo el poder de la devoción sincera puede redimir incluso los efectos del karma más complejo. Kāmadā Ekādaśī enseña que cuando el anhelo se dirige hacia lo divino, deja de ser kāma (deseo) y se convierte en prema (amor consciente). Así, este día invita a transformar el deseo en oración y la búsqueda externa en contemplación interior.
El Padma Purāṇa afirma:
ekādaśyāṁtu yaḥsnātvā viṣṇuṁ caikāgra-mānasaḥ,
arcayet savimukto’sau sarva-kilbiṣa-saṁcayāt.
“Aquel que, con mente concentrada, se baña y adora al Señor Viṣṇu en Ekādaśī, se libera de todos los errores acumulados.”
En la práctica devocional, se recomienda ayuno parcial o total (upavāsa), abstinencia de granos, legumbres y sal, y dedicar el día a la meditación y recitación del Viṣṇu Sahasranāma o de la Bhagavad Gītā capítulo 12 (Bhakti Yoga). En templos y hogares, la atmósfera se llena de flores fragantes, lámparas encendidas y cantos de Govinda, recordando que toda belleza proviene del mismo Ser que mora en cada corazón.
En el hemisferio sur, Kāmadā Ekādaśī cae en pleno equinoccio de otoño, momento en que la naturaleza inicia su introspección. Así como las hojas comienzan a caer y la luz se equilibra, esta Ekādaśī invita a soltar los deseos innecesarios y a conservar sólo aquellos que elevan el espíritu. Es un tiempo propicio para preguntarse:
¿Qué deseo realmente conservar?
En el plano simbólico, lo redimido representa al ego que se libera cuando el corazón se alinea con la gracia. Como enseña el Bhagavad Gītā , los deseos son el fuego que envuelve la sabiduría, pero también pueden ser su combustible si se orientan hacia el conocimiento del Ser.
Kāmadā Ekādaśī nos enseña que la verdadera plenitud no consiste en recibir, sino en refinar el anhelo hasta que se vuelve silencio, devoción y comprensión. Así, al finalizar la jornada del 28 de marzo, el sādhaka no pide nada: reconoce que lo que buscaba ya estaba en su interior, en forma de paz.
Caitra – vaiśākha ABRIL 2026
Caitra Pūrṇimā es la luna llena que culmina el mes de Caitra, el primero del año lunar según muchas tradiciones védicas. Este día ocupa un lugar especial porque simboliza el primer estado de plenitud lunar del año, cuando la luz de Candra se expande totalmente, reflejando la idea de renovación espiritual, claridad y comienzo auspicioso.
En el Skanda Purāṇa se afirma que la luna llena de Caitra es especialmente auspiciosa para reconocer la verdad (satya) como principio interior que guía y ordena la vida humana.
La claridad lunar es vista como espejo de la claridad ética y espiritual, una correspondencia bellamente sintetizada en la enseñanza puránica:
“yathā candraḥ śukla-pakṣe vardhate tathā puṇyaṁ satataṁ nṛṇām”
“Así como la luna crece durante la quincena luminosa, así también crece continuamente el mérito en los seres humanos.”
Componentes del pañcāṅga
Datos de la luna llena (Pūrṇimā):
Salida de la luna: 18:33
Inicio de la Pūrṇimā Tithi: 22:36 del 31 de marzo de 2026
Finalización de la Pūrṇimā Tithi: 23:11 del 1 de abril de 2026
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente que culmina en la plenitud lunar).
Māsa (mes lunar):
Caitra Māsa — primer mes del año lunar, en el hemisferio sur en pleno otoño, asociado a claridad, equilibrio y maduración interior.
Vāra: Budhavāra — miércoles, regido por Budha (Mercurio).
Día propicio para el estudio, la claridad mental, la reflexión y la comunicación armoniosa.
Nakṣatra:
Uttaraphālgunī hasta 07:47 — vinculado con nobleza, estabilidad y consolidación.
Luego ingresa Hasta — asociado a destreza, refinamiento y manifestación consciente.
Yoga:
Dhruva Yoga hasta 05:50 del 2 de abril — estabilidad, firmeza y permanencia.
Luego Vyāghāta Yoga — transformación y disolución de estructuras rígidas.
Karaṇa:
Viṣṭi hasta 10:50 — intensidad y resolución kármica.
Bava hasta 23:11 — suavidad, fluidez y disposición favorable para la armonía interior.
Amanecer: 07:10
Atardecer: 18:50
Salida de la luna: 18:33
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: 05:32 – 06:21
Intervalo de máxima pureza mental, especialmente propicio para contemplación y claridad interior.
Vijaya Muhūrta: 14:57 – 15:43
Momento favorable para la afirmación del dharma y la toma de decisiones conscientes.
Godhūlī Muhūrta: 18:47 – 19:12
Transición entre día y noche, asociada al recogimiento y a la percepción sutil.
Niśīta Muhūrta: 00:36 – 01:25 (2 de abril)
Centro de la noche, vinculado con la interiorización profunda.
Amṛta Kāla: 02:48 – 04:29 (2 de abril)
Intervalo especialmente refinado, asociado a estados de claridad y estabilidad interior.
“candramā manaso jātaḥ” (Ṛg Veda, Puruṣa Sūkta)
“La luna nació de la mente (cósmica)”
🙏🏻namo candrāya
NOTA: Aclaración sobre los nombres de los días (vāra):
Los nombres sánscritos de los días de la semana (vāra) —como Ravivāra, Somavāra, Budhavāra, entre otros— están asociados a los grahas (cuerpos celestes o principios planetarios) de la tradición védica. Por ejemplo, Budha designa al planeta Mercurio y está vinculado con la inteligencia, el discernimiento y la comunicación. No debe confundirse con Buddha , título que significa “el iluminado”, como en el caso de Gautama Buddha. Aunque ambos términos derivan de la raíz sánscrita budh (“despertar, conocer”), su significado y uso dentro de la tradición son distintos.
Hanumān Jayantī conmemora el nacimiento de Śrī Hanumān, uno de los más elevados símbolos de bhakti, fuerza interior y entrega absoluta en toda la tradición védica.
La celebración de Hanumān Jayantī se sitúa tradicionalmente en la Pūrṇimā del mes de Caitra, vinculando su nacimiento con la plenitud lunar.
Este simbolismo es profundamente significativo: Hanumān no representa una fuerza instintiva, sino una mente completamente iluminada por la devoción.
En el Vālmīki Rāmāyaṇa, Él aparece como el servidor perfecto de Śrī Rāma, libre de ego, incansable en la acción y absolutamente firme en el dharma.
En la tradición puránica se describe a Hanumān como hijo de Vāyu (el principio vital), lo que lo vincula directamente con el prāṇa, la fuerza que sostiene la vida. Por ello, no es solo una figura mítica, sino un arquetipo espiritual: la mente que, cuando se alinea con la verdad, se vuelve ilimitada.
El Rāmāyaṇa expresa esta devoción con claridad en el célebre reconocimiento de Hanumān:
“dāso’ham kośalendrasya”
“Soy el servidor del Señor de Kosala (Rāma).”
Componentes del pañcāṅga
Datos de la luna llena (Pūrṇimā):
Salida de la luna: 18:33
Inicio de la Pūrṇimā Tithi: 22:36 del 31 de marzo de 2026
Finalización de la Pūrṇimā Tithi: 23:11 del 1 de abril de 2026
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente culminando en plenitud).
Māsa (mes lunar):
Caitra Māsa — primer mes del año lunar, asociado a claridad, equilibrio y maduración interior.
Vāra: Budhavāra — miércoles, regido por Budha (Mercurio).
Día propicio para el estudio, la claridad mental, la reflexión y la comunicación armoniosa.
Nakṣatra:
Uttaraphālgunī hasta 07:47 — vinculado con nobleza, estabilidad y consolidación.
Luego ingresa Hasta — asociado a destreza, refinamiento y manifestación consciente.
Yoga:
Dhruva Yoga hasta 05:50 del 2 de abril — estabilidad, firmeza y permanencia.
Luego Vyāghāta Yoga — transformación y disolución de estructuras rígidas.
Karaṇa:
Viṣṭi hasta 10:50 — intensidad y resolución kármica.
Bava hasta 23:11 — suavidad, fluidez y disposición favorable para la armonía interior.
Amanecer: 07:10
Atardecer: 18:50
Salida de la luna: 18:33
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: 05:32 – 06:21
Intervalo de máxima pureza mental, especialmente propicio para contemplación y claridad interior.
Vijaya Muhūrta: 14:57 – 15:43
Momento favorable para la afirmación del dharma y la toma de decisiones conscientes.
Godhūlī Muhūrta: 18:47 – 19:12
Transición entre día y noche, asociada al recogimiento y a la percepción sutil.
Niśīta Muhūrta: 00:36 – 01:25 (2 de abril)
Centro de la noche, vinculado con la interiorización profunda.
Amṛta Kāla: 02:48 – 04:29 (2 de abril)
Intervalo especialmente refinado, asociado a estados de claridad y estabilidad interior.
“रामदूतं शरणं प्रपद्ये” (Rāmāyaṇa)
“rāmadūtaṁ śaraṇaṁ prapadye”
“Me entrego al mensajero de Rāma.”
🙏🏻 namo hanumate
Varūthinī Ekādaśī es una de las observancias más significativas dentro del ciclo de las Ekādaśī, situada en la quincena oscura (kṛṣṇa pakṣa) del mes de Caitra.
Varūthinī – “protectora, aquella que resguarda, que otorga cobertura espiritual”; ekādaśī – “el undécimo día lunar”.
La expresión alude así a una jornada que protege al sādhaka de las consecuencias de la ignorancia y lo resguarda en el camino del dharma.
El Bhaviṣya Purāṇa describe esta Ekādaśī como especialmente poderosa para la purificación de acciones pasadas y la estabilización de la mente en la virtud. A diferencia de otras Ekādaśī asociadas al cumplimiento de deseos, Varūthinī se vincula con la protección interior, con la consolidación de aquello que ha sido correctamente comprendido. En este sentido, no inaugura un proceso, sino que lo resguarda.
En la tradición, se enseña que esta observancia protege al individuo de la dispersión mental, de la negligencia y de la pérdida del mérito espiritual (puṇya). La noción de “protección” no debe entenderse en un sentido externo, sino como la capacidad de la conciencia de permanecer firme en la claridad adquirida.
El Padma Purāṇa afirma:
“ekādaśī-vrataṁ nāma sarva-pāpa-praṇāśanam”
“El voto de Ekādaśī destruye todas las impurezas.”
En el contexto del calendario, esta Ekādaśī se sitúa pocos días después de la plenitud de Caitra Pūrṇimā, cuando la luz comienza a decrecer. Este descenso de la luna simboliza el inicio del retorno hacia el interior, la naturaleza se aquieta y la energía se retrae hacia la raíz.
Componentes del pañcāṅga
Datos de Ekādaśī:
Inicio delEkādaśī Tithi: 16:46 del 12 de abril de 2026
Finalización del Ekādaśī Tithi: 16:38 del 13 de abril de 2026
Parāṇa (finalización del ayuno):
14 de abril de 2026, de 07:22 a 09:36
Límite de Dvādaśī: 15:42
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante).
Māsa (mes lunar):
Caitra Māsa (amānta) / Vaiśākha Māsa (pūrṇimānta), en el hemisferio sur en pleno otoño, asociado a interiorización, estabilidad y recogimiento.
Vāra: Somavāra- lunes, regido por Soma (la luna).
Día propicio para la introspección, la sensibilidad y la contemplación serena.
Nakṣatra:
Dhaniṣṭhā hasta 07:33 – asociado a ritmo, disciplina y armonía estructural.
Luego ingresa Śatabhiṣaj – vinculado con sanación, introspección y profundización interior.
Yoga:
Śubha hasta 08:47 – armonía, claridad y disposición favorable.
Luego Śukla y posteriormente Brahma — refinamiento, expansión sutil y orientación hacia lo esencial.
Karaṇa:
Bālava hasta 16:38 – ligereza y adaptabilidad.
Luego Kaulava y Taitila – continuidad, estabilidad y acción consciente.
Amanecer: 07:21
Atardecer: 18:33
Salida de la luna: 04:05 (14 de abril)
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: 05:39 – 06:30
Intervalo de máxima pureza mental, propicio para contemplación profunda.
Abhijit Muhūrta: 12:34 – 13:19
Momento central del día, favorable para afirmación del dharma y claridad decisiva.
Vijaya Muhūrta: 14:49 – 15:33
Intervalo que favorece la firmeza interior y la resolución consciente.
Godhūlī Muhūrta: 18:30 – 18:56
Transición hacia la quietud, asociada a recogimiento y percepción sutil.
Niśīta Muhūrta: 00:32 – 01:23 (14 de abril)
Centro de la noche, vinculado con interiorización profunda.
Amṛta Kāla: 00:23 – 01:59 (14 de abril)
Intervalo especialmente refinado, asociado a estados de claridad interior.
“व्रतानां एकादशी श्रेष्ठा”
“vratānāṁ ekādaśī śreṣṭhā”
“Entre los votos, Ekādaśī es el más elevado.”
🙏🏻 oṁ namo bhagavate vāsudevāya
En la tradición védica, Amāvāsyā es considerada una de las fases más sutiles del ciclo lunar. A diferencia de la plenitud de Pūrṇimā, que expresa expansión y manifestación, la luna nueva representa retorno, absorción y silencio interior.
En los Brāhmaṇa y textos smṛti se asocia este día con la introspección y con el vínculo con los pitṛs (ancestros), en tanto el ciclo vital es comprendido como continuidad y no como fragmentación.
El Mahābhārata y el Manu Smṛti señalan que Amāvāsyā es un momento de especial sensibilidad para la mente, ya que la ausencia de luz lunar simboliza la retirada de las proyecciones mentales. En ese estado, la conciencia puede percibirse con mayor claridad, no por lo que muestra, sino por lo que deja de reflejar.
El Taittirīya Brāhmaṇa alude a este principio al indicar que las fases de la luna corresponden a los ritmos de la vida y del conocimiento.
En Amāvāsyā, ese ritmo alcanza su punto de reposo, esta comprensión se sintetiza en la visión védica de la respiración cósmica: expansión (pūrṇimā) y contracción (amāvāsyā), ambos necesarios para el equilibrio.
En el contexto de Vaiśākha, este retorno ocurre inmediatamente después del cambio de ciclo mensual, consolidando la idea de que todo comienzo verdadero requiere un momento previo de disolución.
El Bṛhadāraṇyaka Upaniṣad expresa este proceso en términos de interiorización:
“यत्र हि द्वैतमिव भवति तदितर इतरेण पश्यति”
“yatra hi dvaitam iva bhavati tad itara itareṇa paśyati”
“Donde parece haber dualidad, uno ve al otro.”
En Amāvāsyā, esa aparente dualidad comienza a disolverse, y la percepción se orienta hacia la unidad subyacente.
Componentes del pañcāṅga
Datos de la luna nueva (Amāvāsyā):
Finalización de la Amāvāsyā Tithi: 08:51 del 17 de abril de 2026
Inicio de Pratipadā Tithi: hasta 05:40 del 18 de abril de 2026
Pakṣa: Kṛṣṇa Pakṣa (fase menguante culminando en disolución).
Māsa (mes lunar):
Caitra Māsa (amānta) / Vaiśākha Māsa (pūrṇimānta), en el hemisferio sur en pleno otoño, asociado a interiorización, estabilidad y retorno a lo esencial.
Vāra: Śukravāra — viernes, regido por Śukra (Venus).
Día vinculado con la armonía, la sensibilidad y la refinación interior.
Nakṣatra:
Aśvinī hasta 01:12 del 18 de abril — asociado a inicio, sanación y movimiento sutil.
Yoga:
Viṣkambha hasta 19:15 — firmeza, estructura y contención.
Karaṇa:
Nāgava hasta 08:51 — intensidad y procesos internos.
Kiṁstughna hasta 19:17 — disolución de residuos kármicos.
Bava hasta 05:40 del 18 de abril — suavidad y reinicio del flujo.
Amanecer: 07:25
Atardecer: 18:27
Salida de la luna: 07:36
Puesta de la luna: 18:13
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 05:43 – 06:33
Intervalo de máxima quietud, propicio para interiorización.
Abhijit Muhūrta: 12:34 – 13:18
Centro del día, favorable para claridad y equilibrio.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 18:27 – 18:50
Transición hacia la quietud nocturna.
Amṛta Kāla: 18:42 – 20:09
Intervalo refinado asociado a claridad interior.
Niśīta Muhūrta: alrededor de la medianoche (no especificado con exactitud en esta jornada).
“नासतो विद्यते भावो नाभावो विद्यते सतः” (Bhagavad Gītā 2.16)
“nāsato vidyate bhāvo nābhāvo vidyate sataḥ”
“Lo irreal no tiene existencia; lo real nunca deja de ser.”
🙏🏻namo brahmaṇe
Conmemora el nacimiento de Śrī Ādi Śaṅkarācārya, uno de los más grandes exponentes del Advaita Vedānta y restaurador del conocimiento no dual en la tradición védica.
Sus obras, como el Brahmasūtra Bhāṣya, los comentarios a las Upaniṣads y a la Bhagavad Gītā, constituyen pilares fundamentales del pensamiento védico.
El eje de su enseñanza se sintetiza en el reconocimiento de que la ignorancia (avidyā) es la causa de la aparente dualidad, y que el conocimiento (jñāna) disuelve esa superposición.
En el Vivekacūḍāmaṇi se expresa con claridad:
“ब्रह्म सत्यं जगन्मिथ्या जीवो ब्रह्मैव नापरः”
“brahma satyaṁ jagan mithyā jīvo brahmaiva nāparaḥ”
“Brahman es “esa verdad”, el mundo es una apariencia, el individuo no es distinto de Brahman (lo absoluto).”
Esta celebración no remite simplemente a un nacimiento histórico, sino a la manifestación del conocimiento que permite discernir lo real de lo aparente. En este sentido, Śaṅkarācārya Jayantī representa el surgimiento de la claridad en la mente humana.
Esta celebración ocurre durante Śukla Pakṣa del mes de Vaiśākha.
Componentes del pañcāṅga
Datos de la tithi (Pañcamī):
Inicio de la Pañcamī Tithi: 19:44 del 20 de abril de 2026
Finalización de la Pañcamī Tithi: 16:49 del 21 de abril de 2026
Pakṣa: Śukla Pakṣa (fase creciente).
Māsa (mes lunar):
Vaiśākha Māsa (pūrṇimānta) / Vaiśākha Māsa (amānta), en el hemisferio sur en pleno otoño, asociado a claridad interior y consolidación del conocimiento.
Vāra: Maṅgalavāra — martes, regido por Maṅgala (Marte).
Día vinculado con determinación, disciplina y energía dirigida con propósito.
Nakṣatra:
Mṛgaśīrṣa hasta 15:28 — asociado a búsqueda, sensibilidad y refinamiento mental.
Luego ingresa Ārdrā — vinculado con transformación, intensidad y penetración en la verdad.
Yoga:
Atigaṇḍa hasta 00:38 del 22 de abril — desafíos que conducen a madurez.
Luego Sukarma — acción alineada con el orden y la claridad.
Karaṇa:
Bālava hasta 16:49 — ligereza y adaptabilidad.
Luego Kaulava y Taitila — continuidad, estabilidad y acción consciente.
Amanecer: 07:28
Atardecer: 18:22
Salida de la luna: 12:37
Puesta de la luna: 21:35
Muhūrta (intervalos auspiciosos)
Brahma Muhūrta: aproximadamente 05:45 – 06:36
Intervalo propicio para claridad mental y contemplación profunda.
Abhijit Muhūrta: aproximadamente 12:34 – 13:18
Centro del día, favorable para discernimiento y estudio.
Vijaya Muhūrta: aproximadamente 14:49 – 15:33
Momento asociado a firmeza interior y resolución.
Godhūlī Muhūrta: aproximadamente 18:22 – 18:48
Transición hacia la quietud, propicia para recogimiento.
Niśīta Muhūrta: alrededor de la medianoche
Centro de la noche, vinculado con interiorización profunda.
“नायमात्मा प्रवचनेन लभ्यो न मेधया न बहुना श्रुतेन ।
यमेवैष वृणुते तेन लभ्यस् तस्यैष आत्मा विवृणुते तनूं स्वाम् ॥”
“nāyam ātmā pravacanena labhyo na medhayā na bahunā śrutena |
yam evaiṣa vṛṇute tena labhyas tasya eṣa ātmā vivṛṇute tanūṁ svām ||”
“El Ser no se alcanza por el discurso, ni por la inteligencia, ni por el mucho oír.
aquella persona que se dispone completamente hacia Eso (ātman), por esa persona es “alcanzado”; a esa, el propio Ser le revela su verdadera naturaleza.”
🙏🏻namo śaṅkarācāryāya
Śukla Navamī del mes de Vaiśākha. Novena tithi de la quincena luminosa, día del advenimiento de Sītā Devī.
Pañcāṅga · 24 de abril de 2026 · (UTC −3)
Tithi — Día lunar Aṣṭamī hasta las 10:51 Navamī desde las 10:51 hasta las 09:57 del 25 de abril
Pakṣa — Quincena lunar Śukla Pakṣa, la quincena de la luna creciente.
Māsa — Mes lunar Vaiśākha Māsa. En el hemisferio sur, pleno otoño avanzado, tiempo de interiorización y maduración.
Vāra — Día de la semana Śukravāra, viernes, regido por Śukra (Venus). Día de especial afinidad con la devoción, la belleza y el amor sagrado — cualidades que definen la presencia de Sītā en la tradición.
Nakṣatra — Constelación lunar Puṣya hasta las 11:44 — nakṣatra de nutrición, protección y gracia. Su símbolo es la flor que florece con sencillez. Luego ingresa Āśleṣā — nakṣatra de profundidad, misterio y fuerza interior sostenida.
Yoga — Combinación luni-solar Śūla hasta las 16:54, luego transición al siguiente yoga.
Karaṇa — Mitad de tithi Bava hasta las 10:51 — suave y propicio.
Gāṇḍa desde las 10:51 hasta las 22:20 —
karaṇa de naturaleza intensa, favorable para prácticas de recogimiento profundo.
Bālava hasta las 22:20 — fluidez y apertura.
Amanecer · Atardecer · Luna Amanecer: 07:31 Atardecer: 18:18 Salida de la luna: 14:55 Ocaso de la luna: 01:11 del 25 de abril
Muhūrta — Momentos auspiciosos
Brahma Muhūrta · 05:45 – 06:38 El intervalo más puro del día, previo al amanecer. Propicio para meditación, japa y contemplación.
Sītā Navamī Madhyāhna Muhūrta · 11:50 – 13:59 Este es el muhūrta central de la festividad. El Madhyāhna — el mediodía solar — es el momento en que la tradición ubica el advenimiento de Sītā. La observancia del vrata y la pūjā principal se realizan durante este intervalo. Momento exacto del Madhyāhna: 12:54
Abhijit Muhūrta · 12:33 – 13:16 Muhūrta de excelencia particular, contenido dentro del Madhyāhna Muhūrta de esta festividad. Especialmente propicio para la pūjā y la recitación.
Vijaya Muhūrta · 14:42 – 15:26 Favorable para prácticas de afirmación espiritual y estudio.
Godhūlī Muhūrta · 18:15 – 18:42 El umbral entre el día y la noche, propicio para el recogimiento y la devoción vespertina.
Niśīta Muhūrta · 00:28 – 01:21 (madrugada del 25 de abril) Centro de la noche, para prácticas contemplativas nocturnas.
Sītā Jayantī — El advenimiento de la hija de la Tierra
También llamado Sītā Navamī o Janakī Navamī, conmemora el día en que Sītā Devī apareció en este mundo.
A diferencia de la mayoría de los nacimientos narrados en los textos épicos, el de Sītā no tiene lugar en un vientre materno.
La tradición la describe como ayonijā — aquella que no nace de un útero — y su llegada ocurre en el surco que el arado abre sobre la tierra durante una ofrenda ritual.
El rey Janaka de Videha, mientras consagraba el campo sagrado, la encontró allí, surgida de la tierra misma, la llamó Sītā: la que nació del surco, la que es hija de Bhūmi, la Tierra.
Este origen no es un detalle menor ni meramente poético, atraviesa toda la comprensión espiritual de su figura.
Sītā no desciende de una genealogía humana, emerge del elemento más silencioso y más firme de la creación: la tierra que sostiene, que recibe, que nunca cede aunque todo pese sobre ella.
En la tradición vaiṣṇava, Sītā es reconocida como la manifestación de Lakṣmī, la śakti inseparable de Viṣṇu.
Así como Rāma es la presencia del dharma encarnado, Sītā es la potencia que hace posible que ese dharma se mueva en el mundo, ella no es el complemento pasivo del héroe épico: es el principio activo de la gracia, la fuerza que sostiene la forma en que el bien se despliega en la existencia.
El Vālmīki Rāmāyaṇa la describe con una imagen de singular belleza en su comienzo mismo, cuando Nārada resume ante Vālmīki la vida de Rāma y menciona a Sītā como devamāyeva nirmitā — creada como por voluntad divina — y nārīṇām uttamā vadhūḥ — la más excelsa entre las mujeres, y agrega una imagen astronómica de profundo contenido: sītāpy anugatā rāmaṃ śaśinaṃ rohiṇī yathā — “Sītā siguió a Rāma como Rohiṇī sigue a la Luna”. Rohiṇī es el nakṣatra más amado de Candra, la que lo acompaña siempre.
Con esta imagen, Vālmīki establece desde el inicio que la relación entre Sītā y Rāma no es meramente conyugal: es una correspondencia cósmica, un orden que refleja el movimiento de los astros.
El Vālmīki Rāmāyaṇa, en el Bāla Kāṇḍa (1.66.14-15), narra las palabras del propio Janaka al describir el origen de su hija:
भूतलादुत्थिता सा तु व्यवर्धत ममात्मजा । वीर्यशुल्केति मे कन्या स्थापितेयमयोनिजा ॥
bhū talāt utthitā sā tu vyavardhata mama ātmajā | vīrya śulketi me kanyā sthāpiteyam ayonijā ||
“Surgida de la superficie de la tierra, fue criada como hija de mi alma.
Mi hija, cuya mano solo puede ganarse por el valor, fue establecida aquí -ella, que no nació de vientre alguno.”
— Vālmīki Rāmāyaṇa, Bāla Kāṇḍa, 1.66.14-15
🙏🏻oṁ janakātmajāyai namaḥ | oṁ sītāyai namaḥ
Śukla Ekādaśī del mes de Vaiśākha. Undécima tithi de la quincena luminosa, dedicada a Viṣṇu en su forma de Mohinī.
Tithi: comienza el 26 de abril a las 09:36; finaliza el 27 de abril a las 09:45
Dvādaśī: desde las 09:45 del 27 de abril; finaliza el 28 de abril a las 10:21
Pāraṇa — Ruptura del ayuno · Martes 28 de abril Horario del Pāraṇa: 07:34 – 09:42 Fin de la Dvādaśī: 10:21
La ruptura del ayuno debe realizarse después del amanecer y dentro del tiempo de Dvādaśī, antes de su finalización a las 10:21. No hacerlo dentro de ese intervalo equivale, según la tradición, a no haber completado la observancia. El momento ideal es el Prātaḥkāla — las primeras horas tras el amanecer —, que en esta fecha coincide con el Amṛta Kāla (06:31 – 08:12), lo que confiere una calidad especialmente auspiciosa al acto de romper el ayuno.
Pañcāṅga · 27 de abril de 2026 ·(UTC −3)
Tithi – Día lunar Ekādaśī hasta las 09:45 Dvādaśī desde las 09:45
Pakṣa — Quincena lunar Śukla Pakṣa, quincena de la luna creciente.
Māsa — Mes lunar Vaiśākha Māsa. En el hemisferio sur, otoño avanzado; el cielo se despeja progresivamente y la noche se vuelve más extensa, favoreciendo la vigilia contemplativa propia de esta observancia.
Vāra — Día de la semana Somavāra, lunes, regido por Soma – Candra – el principio lunar.
Hay en esta coincidencia una resonancia particular: el día de la luna alberga el Ekādaśī de Vaiśākha, que es por excelencia un día de recogimiento mental y orientación interior.
Nakṣatra — Constelación lunar Pūrva Phālgunī hasta las 12:48 — nakṣatra asociada a la creatividad, el descanso y la alegría refinada; su deidad regente es Bhaga, el don de la prosperidad auspiciosa.
Luego ingresa Uttara Phālgunī — nakṣatra de nobleza, generosidad y acción orientada al bien; su deidad regente es Aryaman, el principio de la amistad y el orden social virtuoso.
Yoga — Combinación luni-solar Dhruva hasta las 13:06 — el yoga de la firmeza y la permanencia. Es uno de los yogas más favorables para prácticas sostenidas en el tiempo; su presencia durante la mayor parte de la jornada da una calidad de estabilidad a todo lo que se emprenda con sinceridad.
Luego ingresa Vyāghāta.
Karaṇa — Mitad de tithi Viṣṭi hasta las 09:45 — también llamada Bhadra; período de intensidad, inapropiado para iniciar acciones nuevas. Bava hasta las 22:00 — suave y propicio para la devoción y la contemplación. Bālava desde las 22:00 — fluidez y apertura interior.
Amanecer · Atardecer · Luna Amanecer: 07:33 Atardecer: 18:15 Salida de la luna: 16:14 Ocaso de la luna: 04:25 del 28 de abril
Muhūrta — Momentos auspiciosos
Brahma Muhūrta · 05:47 – 06:40 El intervalo de mayor pureza y quietud mental del día; especialmente propicio para meditación, japa y contemplación silenciosa.
Abhijit Muhūrta · 12:33 – 13:15 Muhūrta de excelencia particular, favorable para la pūjā central del día y la recitación de los nombres de Viṣṇu.
Vijaya Muhūrta · 14:41 – 15:24 Propicio para prácticas de estudio y afirmación del dharma.
Godhūlī Muhūrta · 18:12 – 18:39 El umbral entre el día y la noche; tiempo de recogimiento y oración vespertina.
Niśīta Muhūrta · 00:28 – 01:21 (madrugada del 28 de abril) Centro de la noche; propio de la vigilia devocional que la Ekādaśī propicia.
Amṛta Kāla · 06:31 – 08:12 del 28 de abril Intervalo de cualidad refinada en la mañana siguiente, que coincide con el período del Pāraṇa.
Pāraṇa — Ruptura del ayuno El ayuno de Ekādaśī se rompe al día siguiente, el martes 28 de abril, dentro de la tithi de Dvādaśī y antes de su finalización.
Horario del Pāraṇa: 07:34 – 09:42 Fin de la Dvādaśī: 10:21
La ruptura del ayuno debe realizarse después del amanecer y dentro del tiempo de Dvādaśī. No hacerlo dentro de ese intervalo equivale, según la tradición, a no haber completado la observancia. El momento ideal es el Prātaḥkāla — las primeras horas tras el amanecer —, que en esta fecha coincide con el Amṛta Kāla, lo que confiere una calidad especialmente auspiciosa al acto de romper el ayuno.
El Kurma Purāṇa recoge la majestad de esta Ekādaśī en palabras que Kṛṣṇa dirige a Yudhiṣṭhira en el Mahābhārata: no hay lugar de peregrinación, sacrificio ni acto de generosidad que iguale el mérito de quien observa Mohinī Ekādaśī con devoción sincera.
Para quien sigue una práctica contemplativa, este día invita a algo concreto: a observar los movimientos de la propia mente, a reconocer en qué dirección la atan las preferencias y aversiones habituales, y a intentar,siquiera por un día, orientar esa energía en otra dirección.
El ayuno de granos es una de las formas externas de esa reorientación; la vigilia nocturna, otra, pero el núcleo de la práctica es interior:
recordar, en cada momento del día, aquello que no cambia detrás de todo lo que cambia.
El Padma Purāṇa preserva estas palabras de Viṣṇu sobre Ekādaśī:
तिथीनामुत्तमा तिथिः एकादशी मम प्रिया ।
उपवासेन तां कृत्वा मद्भक्तो मामुपैति च ॥
tithīnām uttamā tithiḥ ekādaśī mama priyā |
upavāsena tāṃ kṛtvā mad-bhakto mām upaiti ca ||
“Entre todas las tithis, la más excelsa es Ekādaśī, que es querida para mí.
Quien la observa con ayuno y devoción , a mí llega.”
— Padma Purāṇa
🙏🏻oṁ namo bhagavate vāsudevāya
Śukla Caturdaśī del mes de Vaiśākha. Decimocuarta tithi de la quincena luminosa; día del advenimiento de Nṛsiṁha, la cuarta manifestación de Viṣṇu.
Nṛsiṁha Jayantī: miércoles 29 de abril de 2026
Caturdaśī Tithi comienza: 11:21 del 29 de abril Caturdaśī Tithi finaliza: 12:42 del 30 de abril
Madhyāhna Saṅkalpa: 11:50 – 13:57 del 29 de abril
Sāyaṇa Kāla Pūjā: 16:05 – 18:12 del 29 de abril (duración: 2 horas 7 minutos)
Pāraṇa – Ruptura del ayuno · Jueves 30 de abril
Horario del Pāraṇa: después de las 12:42
Fin de la Caturdaśī: 12:42 del 30 de abril
La ruptura del ayuno debe realizarse después de que la Caturdaśī haya concluido, es decir, pasadas las 12:42 del 30 de abril.
Pañcāṅga · 29 de abril de 2026 · (UTC -3)
Tithi – Día lunar Trayodaśī hasta las 11:21 Caturdaśī: comienza el 29 de abril a las 11:21; finaliza el 30 de abril a las 12:42
Pakṣa – Quincena lunar Śukla Pakṣa, la quincena de luna creciente.
Māsa – Mes lunar Vaiśākha Māsa. En el hemisferio sur, otoño avanzado; las noches se extienden y el aire se enfría progresivamente, favoreciendo el recogimiento propio del crepúsculo — el momento preciso en que, según el relato del Bhāgavata Purāṇa, Nṛsiṁha emergió.
Vāra – Día de la semana Budhavāra, miércoles, regido por Budha (Mercurio), principio del discernimiento y la inteligencia. Hay en esto una correspondencia sutil: la historia de Prahlāda y Nṛsiṁha es, en su núcleo más profundo, una enseñanza sobre el conocimiento verdadero frente a la ilusión del poder.
Nakṣatra – Constelación lunar Hasta hasta las 15:46 — nakṣatra cuyo símbolo es la mano abierta, asociada a la destreza y la manifestación consciente; su deidad regente es Savitṛ, el sol creativo. Luego ingresa Citrā — nakṣatra de brillo singular, cuya estrella principal es Spica; asociada a la creación de formas perfectas y al fulgor de lo que emerge de manera inesperada.
Yoga – Combinación luni-solar Harṣaṇa hasta las 12:22 — yoga de alegría y expansión, propicio para la devoción y el canto. Luego ingresa Vajra — el yoga del rayo, que confiere intensidad y resolución.
Karaṇa – Mitad de tithi Taitila hasta las 11:21 Gāraja hasta las 23:59 Vaṇija desde las 23:59
Amanecer · Atardecer · Luna Amanecer: 07:35 Atardecer: 18:12 Salida de la luna: 17:01 Ocaso de la luna: 06:27 del 30 de abril
Muhūrta – Momentos auspiciosos
Brahma Muhūrta · 05:48 – 06:42 El intervalo de mayor quietud mental del día; propicio para meditación, japa y contemplación.
Amṛta Kāla · 09:21 – 11:04 Intervalo de cualidad refinada en la mañana; auspicioso para prácticas devocionales previas al mediodía.
Madhyāhna Saṅkalpa · 11:50 – 13:57 Momento prescrito por la tradición para formular el voto (saṅkalpa) de la observancia del día.
Sarvartha Siddhi Yoga · 07:35 – 15:46 Un yoga especial de amplia eficacia, presente durante la mayor parte de la jornada; todas las acciones realizadas con intención correcta durante este período reciben su respaldo.
Vijaya Muhūrta · 14:40 – 15:22 Propicio para prácticas de afirmación espiritual.
Sāyaṇa Kāla Pūjā · 16:05 – 18:12 El momento central de esta festividad. La tradición ubica el advenimiento de Nṛsiṁha en el crepúsculo vespertino — ni de día ni de noche — y es durante este intervalo que se realiza la pūjā principal; la más significativa del día.
Godhūlī Muhūrta · 18:09 – 18:36 El umbral entre el día y la noche, que coincide con el final del Sāyaṇa Kāla; un instante de especial intensidad contemplativa en esta fecha.
Niśīta Muhūrta · 00:27 – 01:21 (madrugada del 30 de abril) Centro de la noche; propicio para la vigilia devocional.
Nṛsiṁha Jayantī — El que emerge donde nadie espera
Nṛsiṁha es una palabra compuesta de dos términos sánscritos precisos: nṛ, que designa al ser humano, y siṁha, el león. Hombre-León; ni enteramente uno ni enteramente otro.
Esta forma – la cuarta de las grandes manifestaciones de Viṣṇu narradas en el Bhāgavata Purāṇa – surge de una necesidad lógica dentro de los propios límites que el poder había impuesto.
El relato, narrado en el séptimo libro del Bhāgavata Purāṇa, comienza con Hiraṇyakaśipu, un asura que había obtenido de Brahmā una protección casi absoluta mediante una austeridad de proporciones cósmicas. Las condiciones del don eran tan exhaustivas que parecían cerrar todas las puertas posibles: no podría ser muerto por hombre ni por animal, ni de día ni de noche, ni dentro ni fuera, ni en el suelo ni en el aire, ni por arma alguna creada.
Con ese escudo, Hiraṇyakaśipu proclamó su supremacía, sobre todo, prohibió la adoración a Viṣṇu y convirtió la devoción misma en un acto de rebeldía política.
Su hijo Prahlāda, nacido en ese ambiente y expuesto desde el vientre materno a las enseñanzas de los sabios, según el relato puránico – permaneció inconmovible en su devoción.
No por ignorancia de los peligros, sino por una comprensión que lo trascendía: sabía que el Señor estaba en todas partes, que ningún decreto humano podía limitar la presencia de lo Absoluto. Ante la pregunta airada de su padre — “¿Y está acaso tu Viṣṇu en este pilar?” – Prahlāda respondió simplemente que sí, Hiraṇyakaśipu golpeó la columna con su maza, y de ella emergió Nṛsiṁha.
La forma que emergió era imposible de clasificar según los términos del don: no era humano, no era animal; apareció al crepúsculo, cuando el día aún no ha cedido a la noche; actuó en el umbral mismo de la sala, ni adentro ni afuera; sostuvo a Hiraṇyakaśipu sobre sus rodillas, ni en el suelo ni en el aire. Cada condición fue respetada y, al mismo tiempo, trascendida.
La tradición ve en esto algo que va más allá del relato narrativo: el Absoluto no viola las reglas del mundo; las desborda, porque no está contenido por ninguna categoría que la mente construya.
Para la contemplación vedāntica, Nṛsiṁha es la manifestación de aquello que no puede ser encerrado en ningún concepto, la que Prahlāda reconocía en todas partes, no por fe ciega, sino por comprensión directa.
El Bhāgavata Purāṇa presenta a Prahlāda no solo como un niño, sino como alguien cuya devoción era indistinguible de su conocimiento, esa es la enseñanza que esta fecha sostiene: la devoción auténtica y el conocimiento verdadero no son caminos separados, son el mismo movimiento visto desde ángulos distintos.
El Bhāgavata Purāṇa preserva las palabras que Prahlāda dirige a Nṛsiṁha después de que el Señor apacigua su furia; versos del séptimo libro (VII.9.26) que sintetizan con precisión la comprensión que sostuvo al devoto a través de toda prueba:
नैवोद्विजे पर दुरत्ययवैतरण्यास्त्वद्वीर्यगायनमहामृतमग्नचित्तः ।
शोचे ततो विमुखचेतस इन्द्रियार्थ-मायासुखाय भरमुद्वहतो विमूढान् ॥
naivōdvijē para duratya ya-vaitaraṇyās tvad-vīrya-gāyana-mahāmṛta-magna-cittaḥ |
śōcē tatō vimukhacētasa indriyārtha-māyā-sukhāya bharam udvahato vimūḍhān ||
“No me perturba, oh Supremo, el paso del océano de esta existencia, pues mi mente está inmersa en el gran néctar del canto.
Lloro, en cambio, por aquellos cuya mente esta apartada de Ti,
que cargan la vida solo en busca del placer ilusorio de los sentidos.”
Bhāgavata Purāṇa, VII.9.26
🙏🏻 oṁ namo bhagavate narasiṁhāya namas te narasiṁhāya prahladāhlāda-dāyine
